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La Santa Cruz como Modelo Matemático Universal
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Nº Asiento Registral 16/2013/8695
 
 
 
 

El Lábaro de los Últimos Tiempos
 


Una invitación al ejercicio profético
 

Charlas y Conferencias
 

Entrevistas
 

Nuestra labor misionera
 

Tu oración y lo que puedas aportar
 

Referencias (colaboradores)
 

Acerca de esta pobre pluma, que tiene la gracia inmerecida de poder escribir aquí
 


S.O.S Hermano Protestante
Llamada a todos los Hermanos lejanos

 


Carta de presentación a las diócesis

 

PUREZA Y CASTIDAD

La ventana al conocimiento
 

Retrospectiva Antropológica en Clave para la Nueva Evangelización

 

Juntos en el Nombre de Jesús

 


Familia de los Sencillos

«Creyeron en Dios, y proclamaron ayuno y se vistieron de sayal desde el mayor hasta el menor de ellos» (Jon. 3,5).

 


Exhortación a la Unidad

Por el Triunfo del Inmaculado
Corazón de María

 

De nuevo otro David contra otro Goliath

Autoridades del orden que abusan de sus
poderes y subestiman nuestra dignidad

 

 

 

Algunas de las comunicaciones personales con la jerarquía eclesial

«Quiero lío en las diócesis». «Que me perdonen los obispos y los curas, si alguno después
le arma lío a ustedes, pero es el consejo. Gracias por lo que puedan hacer».
S.S. Francisco

 

 

 

 

 

«Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él,
ése da mucho fruto, porque separados de mí nada podéis hacer»
(Jn. 15, 5).

 

 

 

  1. Sueño profético 141 de San Juan Bosco (El peligro de la letra sin el Espíritu, despreciando los buenos consejos de aquellos a los cuales consideran inferiores a ellos en el saber ) . (Una profecia que se cumple en nuestros días y que este servidor pone aquí de manifiesto).

  2. Carta a mi obispo, informándole sobre algunos gestos de interés de otros obispos sobre mi labor misionera. 29/07/2012

  3. Carta a mi parroquia, en respuesta a que no me dejan beber agua en Misa 21/06/2012

  4. Informe dirigido a mi director espiritual. 11/08/2012

  5. Informe dirigido a mi obispo comentando diversas opiniones e intereses de otros obispos. 18/08/2012

  6. Carta a mi obispo, informando sobre la publicación de un artículo en el Diario Digital Forum Libertas 19/08/2012

  7. Balance breve dirigido a mi director espiritual. 16/01/2013

  8. Comunicación a mi obispo, comentando las barreras que me impiden crecer espiritualmente 18/06/2013

  9. Nota de referencia: En el mes de septiembre del año 2013, se entrega el presente estudio de investigación.

  10. Carta a mi director, comentando la primera llamada de atención por comulgar de rodillas. 15/9/2013

  11. Carta a mi obispo informando sobre la llamada de atención de un sacerdote delante de toda la feligresía, por comulgar de rodillas 14/10/2013

  12. Carta a mi obispo «Soy ultracatólico», 04/12/2013

  13. Carta general para todos los obispados de España 10/12/2013

  14. Informe para mi obispado «Historia de un Exorcismo en Facebook» 08/01/2014

  15. Carta por e-mail a mi director, en vista de no recibir ninguna respuesta formal de ninguna de mis comunicaciones. 30/04/2014

  16. Nota de referencia: El 15 de enero del año 2014, se publica de el presente estudio de investigación.

  17. Carta a mi obispo, buscando su conformidad para la unidad de los cristianos «S.O.S Hermanos protestantes» 20/01/2014

  18. Carta para el Semirario San Dámaso 22/01/2014

  19. Carta de invitación a mi diócesis, amigos y conocidos 31/01/2014

  20. Carta de carácter general presentando mi estudio de investigación a todos los obispados de España. 09/02/2014

  21. Carta de presentación a mi obispo del testimonio actualizado de un servidor 16/02/2014

  22. Correspondencia para el Santo Padre Francisco, en ocasión del en ocasión a la reunión Alúmina de los obispos españoles 21/2/2014

  23. Carta de reflexión a mi obispo, después la Misa Crismal 17/04/2014

  24. Consulta al obispado «Nos hemos olvidado en esta diócesis de un santo loco o enfermo» 17/04/2014

  25. Carta a mi obispo, enviada a las todas las parroquias de nuestra diócesis de Alcalá de Henares. 11/05/2014

  26. Carta general dirigida a todos los obispados de España «El temor al silencio administrativo de mi Iglesia» 28/05/2014

  27. Resolución final del obispado de Alcalá de Henares el 14/07/2014 referente  al permiso que hice para  vestir un hábito «Anteproyecto Espiritual» con fecha de entrada 26/12/2013

  28. Carta al Presidente de la Conferencia Episcopal Española Mons. D Ricardo Blazquez 7/102014

  29. Balance de mis labores misionales en el Sexto Continente 2009/2014.

 

 

 

 

 

 

 

 

SUEÑO PROFÉTICO 141 DE SAN JUAN BOSCO

El congreso de los diablos 1885 (MB. 17,333)

Soñé que estaba en una gran sala donde muchos diablos celebraban un congreso para encontrar los medios con los cuales lograr acabar y destruir a la comunidad salesiana (y a cualquiera otra asociación religiosa).

Un diablo propuso: – Para destruir esta asociación religiosa lo mejor será la GULA. Ella trae desgano para hacer el bien, corrupción de costumbres, malos ejemplos, falta de espíritu de sacrificio, descuido de los deberes del apostolado…

Pero otro diablo respondió: – Este medio no sirve para la mayoría, porque la comida de los religiosos es bastante sobria y las bebidas alcohólicas son escasas entre ellos. Sus reglamentos mandan que la alimentación sea ordinaria y los superiores vigilan para que no haya exceso en esto. Y el que se excede en el comer y en el beber no sólo produce escándalo entre los demás sino que se atrae el desprecio de los otros. Yo propongo más bien, como medio para acabar con la Congregación al inspirarles un gran AMOR POR LAS RIQUEZAS.

Y añadió:- Es que cuando en una asociación religiosa entra el amor a las riquezas, llega también el amor por las comodidades, y el deseo de tener cada uno su propio dinero para gastarlo en lo que se le antoje, y los religiosos empiezan ya a no pensar con caridad en los demás, sino con egoísmo, cada uno en sí mismo. Y el amor al dinero lleva a los religiosos a dedicarse a los ricos que pueden pagar altas cuotas, y se van olvidando de los pobres.

Aquel demonio quería continuar hablando pero le interrumpió un tercero que dijo: – ¡Qué gula, ni qué amor a las riquezas! Estos religiosos son bastante pobres y bastante sobrios. Además se dedican a atender gentes tan necesitadas, que cualquier cantidad de dinero que les llegue, apenas sí les alcanzará para ayudar a tantos pobres que vienen a pedir su ayuda. Yo en cambio propongo como medio para acabar con su comunidad el incitarles a una EXAGERADA LIBERTAD. Convencerlos de que no es necesario obedecer a los reglamentos de su Congregación. Que hay que rechazar ciertas preocupaciones poco brillantes que se les encomiendan. Que hay que producir movimientos contra sus superiores. Que se puede ir siempre a hacer visitas sin pedir permiso a nadie. Que pueden aceptar toda clase de invitaciones y aprovechar esas ocasiones para salir de casa… y otras cosas semejantes.

Entonces se adelantó un cuarto demonio y exclamó: – Esos medios que han propuesto resultan bastante inútiles, porque los superiores los pueden despedir a los rebeldes. Es verdad que algunos se dejarán deslumbrar por el deseo de tener una exagerada libertad, pero ya verán que la mayor parte de estos religiosos se mantendrán fieles al cumplimiento de su deber. Yo les propongo un medio cuya peligrosidad que estos hombres no serán capaces de descubrir tan fácilmente. Consiste en CONVENCERLOS DE QUE LO MÁS IMPORTANTE ES LLEGAR A SER MUY INSTRUIDOS, que su principal gloria será el lograr ser personas de mucha ciencia. Y para eso hay que convencerlos de que estudien mucho para adquirir fama, y no para lograr hacer gran bien a las almas o para ser más Santos. Que se instruyan para provecho propio y no para provecho del prójimo que necesita de su apostolado. Hay que llevarlos a que desprecien a los que no son muy instruidos y que les interese la ciencia solamente, y no el ejercer el ministerio sacerdotal y el apostolado que tiene que hacer un buen religioso. Que no les guste enseñar catecismo a los niños, ni dar clases a los pobres, ni pasar largas horas en el confesionario. Que se dediquen solamente a predicaciones en las cuales puedan lucir todo su orgullo y conseguir alabanzas de las personas humanas, pero no a las sencillas predicaciones en las cuales ayuden en verdad a la salvación de las almas.

Esta proposición fue recibida con grandes aplausos por todos los diablos. Y yo me puse a pensar con tristeza que a nuestra Congregación (y a muchas otras) puede llegar al terrible peligro de que algunos crean que lo verdaderamente importante es ser muy instruidos y adquirir fama de brillantes ante los demás, y mientras tanto descuiden sus deberes de sacerdotes y de religiosos, esos deberes sencillos y humildes de enseñar catecismo, de confesar, de predicar de manera fácil al pueblo ignorante y de dedicarse a labores de apostolado que no brillan ante los ojos humanos pero que sí tienen un gran valor ante los ojos de Dios.

Y yo pensaba: ¡qué peligro tan grande el que nos puede venir: que los nuestros deseen solamente la ciencia que hincha y enorgullece y que proporciona alabanzas de la gente, y que esto los lleve a despreciar los buenos consejos de aquellos a los cuales consideran inferiores a ellos en el saber! De pronto uno de los diablos me vio escondido allá en un rincón escuchándoles y entonces todos ellos se lanzaron contra mí tratando de destrozarme. Yo empecé a gritar: ¡Auxilio! ¡Auxilio! Y… me desperté muy emocionado y muy cansado.

Fuente

 

 

 

Carta a mi obispo, informándole sobre algunos gestos de interés de otros obispos sobre mi labor misionera.   29/07/2012

Excmo. y Rvdmo. Sr. D. Juan Antonio Reig Pla.

Después de enviarle mi última comunicación por medio de D. Javier Ortega con el fin de buscar su apoyo para que pueda ser aceptado en el XIV Congreso de Católicos y Vida Pública, aprovecho saludarle de nuevo por este medio para presentarle un breve informe que ha sido demandado por Mons. Esteban Escudero Torres, Obispo de Palencia, para conocer mejor que son las matemáticas místicas. Con el mismo fin, considero que este informe pueda serle también útil a Ud. del cual desearía que compartiese conmigo su opinión.

Tal como nos exhorta nuestro querido San Pablo en la segunda Carta a los Corintios «Así, pues, nosotros, como colaboradores suyos, os exhortamos también a que no recibáis en vano la gracia de Dios.» (2 Co 6,1). Le ruego por la gloria de Dios y la salvación de los hombres que no eche en saco roto este precioso don que Dios nos hace en forma de número.

 

Le saluda atentamente:

Jesús del Pino Marín ( Suso +).

 

 

 

 

Carta a mi parroquia, en respuesta a que no me dejan beber agua en Misa 21/06/2012

Hola Borja.

De nuevo recurro a este medio, para exponeros lo que con pesar tengo que deciros, porque bien sabe el demonio pasearse por las parroquias, pero de eso no tengo nada más que decir porque se supone que se sobreentiende.

Como soy fiel conservador de mis escritos, quizá más adelante a otros les sirva de referencia, porque soy consciente de que las palabras se las lleva el viento. Por ello no voy a proceder como hice la última vez contándoos en persona el ayuno que Manuel me ha impuesto como lector después de más de un año.

Hoy día 26 de junio, en plena celebración litúrgica se sentó Manuel a mi lado y con sutileza le eché la mano en el hombro, dándole un abrazo. ¿Cuál fue su respuesta de caridad? Pues que en Misa no se bebe agua. Tengo que confesar que me dejó frío o no sé yo cual de los dos estaría más frio, pero le di como respuesta rápida que tenía esa necesidad. La pena es que no quiso escuchar después, cuando le decía que el efecto secundario de mis medicinas no solo me obligaban a hidratarme de esa manera en Misa, sino por la calle, en el Instituto Diocesano durante estos tres últimos años y en cualquier circunstancia dentro de mi actividad diaria, pero con más razón en la Santa Misa, que todos debemos de responder al diálogo litúrgico del sacerdote.

Tampoco me dejó un momento de respuesta para decirle que los sacerdotes, cuando tienen una necesidad de echarse un trago, con frecuencia consumen la vinajera de agua, para poderse hidratar un poco, cosa que veo muy humana porque la sed o sequedad bucal es una gran angustia para el que la padece, pero más angustia es cuando el hermano cristiano te trata con esta dureza con la que he sido tratado en este día. La solución final ante este nuevo ayuno de agua, fue la de decirme con severidad notoria que a Misa había que venir preparado.

Creo que sería bueno que pudiesen hacerle entender al pobre Manuel que no debemos de ser como aquellos fariseos que cargaban de fardos pesados a los creyentes de aquel entonces. Este tipo de durezas me ha hecho pensar muchas veces que, es uno de los motivos por los que los fieles dejan de frecuentar los sacramentos, muchas veces de forma definitiva.

Que Uds. permitan a Manuel unos poderes por los favores que hace no se debe de permitir, como ya os comenté, que haga mal uso de ellos, porque ante todo debemos de ser comprensivos con todos, pero más con aquellos que tienen ya su fardo pesado, para que no le pese mucho más de lo que le pesa.

Creo que es vuestro deber, más que el mío hacerle una corrección fraternal, porque quizá Uds. van a tener mucho más tacto que este servidor, no tengo ninguna duda. Aún así seguiré teniendo mi corazón libre de enemigos, rezando por ellos, aunque no puedo evitar que por amor a Dios deje de tenerlos, porque desgraciadamente esto es lo que desean ellos en sus corazones.

Lástima que siendo cada vez menos, nos tratemos de esta manera y esto por desgracia lo saben los que nos ven desde fuera. Dios nos perdone por nuestros escándalos, tibiezas y frialdades.

Dios nos bendiga.


Suso +

 

 

 

 

Informe dirigido a mi director espiritual. 11/08/2012

Estimado P. Javier.

Dado que por diversas circunstancias no podemos comunicarnos en persona,, le dejo en este sobre un documento que ha sido demandado por Mons. Esteban Escudero, obispo de Palencia, a modo de informe sobre las matemáticas místicas.

Como le dije, me marcho unos días al sur, a mi casa en Almonte, Huelva. En la Romería me acordaré en especial de mis amigos y de las personas que de forma desinteresada me ayudan de muchas formas, entre ellas con la oración. Por ello soy y seré siempre mendigo de la Voluntad de Dios y de las oraciones que mis hermanos puedan hacer por mí.

Quizá pueda alegrase de que el día 14 me publican una comunicación en el Diario Digital Fórum Libertas, con título “ La presencia de la Santa Cruz en el ámbito público y privado, la esperanza para la Nueva Evangelización”, que es precisamente la última comunicación que le entregué y que presenté en la Universidad San Pablo CEU , pendiente de ser aceptada.

Antes de dejarle me despido con una cita del libro que actualmente estoy leyendo:

Tanto la «ciencia de los números», como la Geometría, llevan al alma al conocimiento puro y la conducen a la contemplación del ser. Ambas tienen por objeto el conocimiento de la verdad y hacia ella «atraen el alma», formando así el espíritu filosófico. Las ciencias matemáticas, al contrario que las cosas de este mundo, obligan a dirigir las miradas a lo alto, liberan y reaniman «un órgano del alma extinguido y embotado por las ocupaciones de esta vida» que es el único que posibilita percibir y acceder a la verdad.

Camino Cañón Loyes . LA MATEMÁTICA creación y descubrimiento. UPCO 1993, Madrid.

 

Un abrazo en Cristo ¡!

Jesús del Pino Marín ( Suso +).

 

 

 

 

Informe dirigido a mi obispo comentando diversas opiniones e intereses de otros obispos. 18/08/2012

Excmo. y Rvdmo. Sr. D. Juan Antonio Reig Pla.

Me alegra saludarle de nuevo después de haberle mandado el informe que elaboré, después de haber sido demandado por Mons. Esteban Escudero, Obispo de Palencia.

Tengo que decirle, que para mí el escrito fue personalmente de agrado y aprovechando la ocasión lo pude compartir con mi director espiritual, amigos sacerdotes y otros hermanos suyos en el episcopado.

Mons. Atilano Rodríguez, Obispo de Sigüenza, me comenta que le parece un tema muy interesante, agregando a su vez que es algo que se debe de seguir estudiando.

Cierto es que hay mucho que estudiar y sondear. Soy muy consciente de ello, pero siempre desde el consejo evangélico «Sed prudentes como serpientes y sencillos como palomas » (Mt. 10,16). En verdad, debemos de ser conscientes que al no tener en cuenta estas palabras del Señor, hemos seguido construyendo torres de Babel, despreciando lo básico y sencillo, dejando de esta manera incluso de ser prudentes.


Como ya sabe, hace varias semanas le mandé un artículo que está pendiente de ser aceptado en la Universidad San Pablo C.E.U, concretamente en el XIV Congreso de Católicos y Vida Pública. Gracias a Dios, el Diario Digital Forum Libertas se hace eco de esta noticia y el día 14 de este mismo mes, concretamente se publicó esta comunicación en su sección de documentos. Si no tuvo la ocasión de conocer esta comunicación, puede leerla cuando usted lo desee en la dirección que le dejo a continuación:

http://www.forumlibertas.com/frontend/forumlibertas/noticia.php?id_noticia=23740&id_seccion=11

Por  mi parte desde el dia 14 me encuentro en mi casa de Almonte ( Huelva ), expectante del Año Jubilar que el Santo Padre ha proclamado este año en el traslado de la Virgen del Rocío, desde la Aldea del Rocío hasta este lugar. Habrá este año una gran muchedumbre, quizá por las circunstancias, con más fervor que otros años, aprovechando la ocasión para rezar por todos mis seres queridos y demás necesitados.

Un afectuoso saludo:

Jesús del Pino Marín ( Suso +).

 

 

 

 

Carta a mi obispo, informando sobre la publicación de un artículo en el Diario Digital Forum Libertas 19/08/2012

Excmo. y Rvdmo. Sr. D. Juan Antonio Reig Pla.

Me alegra saludarle de nuevo después de haberle mandado el informe que elaboré, demandado por Mons. Esteban Escudero, Obispo de Palencia.

Tengo que decirle, que para mí el escrito fue personalmente de agrado y aprovechando la ocasión lo pude compartir con mi director espiritual, amigos sacerdotes y otros hermanos suyos en el episcopado.

Mons. Atilano Rodríguez, Obispo de Sigüenza, me comenta que le parece un tema muy interesante, agregando a su vez que es algo que se debe de seguir estudiando.

Cierto es que hay mucho que estudiar y sondear. Soy muy consciente de ello, pero siempre desde el consejo evangélico «Sed prudentes como serpientes y sencillos como palomas » (Mt. 10,16). En verdad, debemos de ser conscientes que al no tener en cuenta estas palabras del Señor, hemos seguido construyendo torres de Babel, despreciando lo básico y sencillo, dejando de esta manera incluso de ser prudentes.


Como ya sabe, hace varias semanas le mandé un artículo que está pendiente de ser aceptado en la Universidad San Pablo C.E.U, concretamente en el XIV Congreso de Católicos y Vida Pública. Gracias a Dios, el Diario Digital Forum Libertas se hace eco de esta noticia y el día 14 de este mismo mes, concretamente se publicó esta comunicación en su sección de documentos. Si no tuvo la ocasión de conocer esta comunicación, puede leerla cuando usted lo desee en la dirección que le dejo a continuación:

http://www.forumlibertas.com/frontend/forumlibertas/noticia.php?id_noticia=23740&id_seccion=11

Por  mi parte desde el día 14 me encuentro en mi casa de Almonte ( Huelva ), expectante del Año Jubilar que el Santo Padre ha proclamado este año en el traslado de la Virgen del Rocío, desde la Aldea del Rocío hasta este lugar. Habrá este año una gran muchedumbre, quizá por las circunstancias, con más fervor que otros años, aprovechando la ocasión para rezar por todos mis seres queridos y demás necesitados.

Un afectuoso saludo:

Jesús del Pino Marín ( Suso +).

 

 

 

 

 

 

Balance breve dirigido a mi director espiritual. 16/01/2013

Estimado P. Javier Ortega.

Tratando de hacer un balance espiritual después de más de cinco años con Ud., soy consciente de que mis tropiezos gracias a Dios hicieron caerme en sus manos. Fuera de las casualidades y suertes que el mundo en su torpeza ciega entiende, ha sido la gracia y la Voluntad de Dios que Ud. me haya acogido espiritualmente. Por ello, reconozco y agradezco su ayuda, paciencia, ánimo y nobleza que ha tenido personalmente conmigo.

Creo que nadie sabe como usted el esfuerzo que he podido hacer tratando de dar a conocer el excelso misterio de la Santa Cruz en la creación. Como ya sabe, todo ello, me ha ayudado a llevar una vida más conforme a la Voluntad de Dios, a luchar también para saberme comunicar con los demás, etc. En ocasiones, a pesar de valorarlo con todas mis fuerzas, creo que como ha ocurrido al darlo a conocer hasta el momento, lo hemos estimado en poca cosa, por ello mucha gente de fuera y dentro de la Iglesia lo ve como una curiosidad más y esto no es lo que Dios desea, pues dando a conocer su Palabra en gran parte se pone fin a la indiferencia.

En estos años, el Señor, como ya sabe me ha permitido la gracia inmerecida de poder ver el Sol y con su ayuda he tratado de discernir qué es lo que Dios quería para mí y a que me estaba llamando. Tras este primer retiro espiritual, comencé a recoger sus frutos y gracias a Dios estoy más despejado, teniendo más claras estas preguntas. Es ahora cuando soy consciente de que el Señor, a lo largo de estos años su Voz a hecho eco en mi corazón y las circunstancias me han ayudado a discernir su Voluntad. Le he comentado en muchas ocasiones que cuando contemplo la majestad del Sol, siento que el Señor me dice que está conmigo, por ello, no debo de temer pues mi deber es manifestar la Voluntad de Dios.

Ahora sé que el Señor, como a muchos, me manda a la misión de reconstruir su Santa Iglesia. Como ya sabe, Él no quiere darme una vida de riquezas y honores, sino que me ofrece una cruz. Comprendo que esta cruz no es como la que hasta entonces llevaba, pues de solamente saber que llevo por nombre el nombre del Señor, no debe de ser pequeña. Bien sabe Dios que soy un pobre lapicero roto y torcido, pero ahora sé que el Señor tiene deseo de escribir con él.

Como ya sabe, el Señor se enfada con aquellos que entierran sus talentos. Bien se sabe también que para invertir es necesario arriesgar, por lo que debo de tomar más en serio todo esto que me envuelve, no solo en tratar de dar a conocer la Palabra que Dios quiere, sino en general para todo.

Hay mucha tarea que hacer y en primer lugar todos deben de saber que el Señor nos envía su Palabra y nos muestra su Voluntad como lo hace de muchas maneras aún en nuestros tiempos. El Señor siempre piensa en todos, pero en esta ocasión se dirige más bien a los jóvenes, pues estando tan familiarizados con la tecnología, aún ignoran que la señal de Cristo está impresa en todos los lugares donde existe un teclado numérico. Los jóvenes son los que menos culpa tienen y por desgracia son aquellos que más perdidos están.

Ahora sé que el que teme a Dios, no teme a nada y así es como debe de ser. Ya sabe que más bajo no he podido caer. Soy un presunto enfermo mental con varios ingresos psiquiátricos por causa de Cristo, deshecho de la vida laboral y social. He confesado mis miserias de forma pública, humillándome  para gloria de Dios, me han dado de lado muchas de las personas que aparentemente me querían, etc. Ahora P. Javier, debemos de dar paso a Dios, pues como ya sabe, por mi parte he dado mis cinco panes y dos peces, esperando con ello que el Señor obre ahora.

Por ello, más que nunca deseo que usted  vea claro que es muy necesario poner este acento. Como ya intuía Ud., esto puede hacer mucho bien, pero el Señor exige un compromiso mayor con la verdad. Todo parece estar acabado, aunque si todos nos abajásemos, empezando por la Santa Iglesia, el Señor podría actuar mejor para bien. No podemos seguir a nuestro ritmo, tenemos una gran responsabilidad, pues la gente esta desolada y desamparada esperando consciente e inconscientemente una respuesta del Señor y aunque estos momentos nadie los desea, son muy especiales para sembrar la Palabra de Dios, por ello, debemos de aprovechar. Dios quiera que siga teniendo la ayuda de la Santa Iglesia; yo bajo ninguna circunstancia la daré de lado, pues  reconozco que no puedo vivir sin Cristo y con independencia a lo que pase, la seguiré defendiendo con justicia como lo he hecho hasta el momento a pesar de las contrariedades que he vivido.

Como recordará, mi sed por ser sacerdote cesó cuando la Santa Iglesia no me lo permitió por mi presunta enfermedad mental. Muchos prefieren pensar que estoy enfermo porque mis palabras, en vez de calar en sus conciencias, solo las roza. Para muchos conviene que sea un enfermo mental porque su conciencia así está más tranquila. Más tarde, gracias a Dios supe que no era a lo que me llamaba el Señor, pues en vez de estudiar la carrera de teología, como le dije, no debo de ser egoísta, porque la Voluntad del Señor está en que de a conocer este excelso misterio de la Santa Cruz, debiendo de invertir mi tiempo en ello. Después de todo esto, se encendió mi deseo por ser religioso, por vestir unos hábitos. De momento ahora lo veo más difícil aún siendo mi deseo, pues el Señor me llama en un principio a santificarme en el mundo, con mi acción misionera. He considerado que según los últimos escritos que le traigo para que los pueda valorar, posiblemente en una orden o institución no me permitirían hablar como debo de hacerlo, pero confío en Dios que antes de ver su Reino, pudiese ser algún día religioso.  

Para despedirme, deseo que ponga todo su corazón en esta intención del Señor. Por otro lado, quisiera que Mons. D. Juan Antonio tenga presente estas palabras e intenciones, así como los últimos documentos que pongo en sus manos. Yo voy a obedecer a todas las directrices que me den ustedes, aunque adelanto que de no estar conformes, ante el Santísimo deben de hacerse responsables del bien que en un caso hipotético podrían omitir.                                                                        

    Atte.: Suso +

 

 

 

Comunicación a mi obispo, comentando las barreras que me impiden crecer espiritualmente 18/06/2013

Excmo. Rvdmo. Sr. D. Juan Antonio Reig pla

Después de seis años bajo la dirección espiritual de D. Javier Ortega, tras el tercer y último ingreso psiquiátrico, he tratado de guardar una conducta ejemplar, dentro de mis circunstancias. Mi actividad diaria la he dedicado al estudio del modelo matemático universal de la Santa Cruz, junto con la actividad como webmaster de, la Web homenaje a la Santa Cruz, con mi presencia en las redes sociales y mi incesante actividad de divulgación e incluso en las diversas universidades donde hasta el momento, gracias a Dios, me han dejado participar. Todo esto ha sido posible gracias a haber podido recibir los sacramentos de forma diaria y periódicamente, cuando ha sido procedente con los medios penitenciales.

Después de haber tenido la voluntad de dar testimonio de mi vida pasada y presente de forma disoluta, me he esforzado para tratar de hacer conocer a la Iglesia los signos que el Señor, de forma inmerecida me ha permitido. A pesar de que algunos signos son perfectamente legibles e incluso a la razón, además de haber tratado de ser lo más trasparente para que el Señor se dejara ver en mi persona, mi director espiritual sigue pensando, que soy un enfermo mental, una persona trastornada. Lo curioso es que todo esto, después de tantos años, viene a ser una valoración bajo el influjo de los psiquiatras de la Seguridad Social, de los que desgraciadamente, para colmo, pocos tienen unos estudios mínimos de religión católica.

Teniendo el corazón compungido por no haber avanzado nada y por la plena desconfianza por parte de la Iglesia de no reconocer al Señor en ninguna de mis acciones, rompo con una santa indignación, no para romper con la Iglesia, sino para obrar en base a lo que Uds. han llegado a valorar injustamente en mi persona.

La última vez que hice el ingreso en el psiquiátrico lo hice por voluntad propia, pidiéndole al «medico» de turno que me hiciese un papel que aún conservo, como que ingresaba «voluntario», o de voluntario –como me gusta decir-, pidiéndoles que respetaran un ayuno eucarístico, del cual después todos se mofaron de mi, haciendo lo que les dio la gana. Todo esto, se lo adelanté a mi vecina Gloria, que no me miró con buenos ojos en aquel momento, cuando le dije que tenía la intención de ingresar de nuevo, para poder evangelizar el psiquiátrico.

En la actualidad, vuelvo a tener necesidad de ingresar para realizar de nuevo otros ejercicios espirituales. Espero que con esto que le acabo de decir no se quede con la cara que se le quedó a mi vecina, ya que gracias a Dios, las veces que he salido del psiquiátrico, mas esta última vez que ofrecí todo mi sufrimiento al Señor, salí de esa caja de cerillas, lleno de vida y de fortaleza, además de tener una inmensa sensibilidad con las injusticias. Esta es la diferencia de vuestros ejercicios espirituales, donde Uds. salen en paz, relajados y tranquilos. Claro, comprenderá ahora que de esta manera, las parroquias del mundo o de su diócesis en este caso, se fundamentan desgraciadamente en esta paz, relax y tranquilidad sintética. Por esta y otras razones, el fiel prefiere -como en mi caso- molestar lo menos posible al sacerdote, consiguiendo con ello que las parroquias estén casi todo el día vacías y cerradas. Con esto deben de caer en la cuenta, de forma seria y definitiva, de que nuestra lógica no es la lógica de Dios, pues es la actividad la que nos hace fuertes y nos ayuda a mantenernos unidos.

Todas estas palabras que le voy a decir no saldrían de mi corazón, si en estos nueve años después de mi conversión, hubiese tenido el gusto de ver que al menos los sacerdotes de mi diócesis, todos los días se diesen un abrazo, aunque les cueste, o que incluso entre algunos se den besos, pero por desgracia, un metal duro es mucho más maleable que sus corazones, pues ¿qué se puede exigir así a los demás? Ellos no son conscientes del vuelco y del ejemplo que darían a esta diócesis y a las demás si al menos mostrasen verdaderos gestos de amor y hermandad.

Yo solo le puedo decir e incluso garantizar que si un sacerdote pasara por la planta de psiquiatría una sola vez, no solo le serviría para quitarse la cascarilla de teólogo y de tantos libros huecos, sino que habría poco más tarde cientos de feligreses peleándose por ir al psiquiátrico con su pastor. También le puedo asegurar que ese sacerdote, jamás volverá a ser como antes y tenga plena seguridad de que habría en lo sucesivo una muchedumbre inmensa para entrar en su parroquia. Esto no acabaría aquí, ya que cuando otros sacerdotes se animen más tarde a querer tener la misma experiencia, las calles se llenarían de predicadores, porque todos llegarían a perder el miedo a un psiquiátrico, por consiguiente, todos los afligidos a los que encierran injustamente, llegarían a ser liberados, porque los cristianos podríamos acabar, si lo deseamos, con los cepos y cancelas de todo el mundo. Solamente, aunque a muchos les pueda sorprender, para que puedan ingresar, solo tendrían que predicar las verdades fundamentales del Evangelio, pero sobre todo, ser verdaderamente alegres, sentirse muy vivos, porque esto no lo aguanta el enemigo. Todo esto mi querido monseñor, sería una tremenda fiesta para la cristiandad, aquí en la tierra y más grande en los cielos. Quizá sería bueno dejar claro que no necesitamos predicar la verdad, pues solo con una sonrisa diaria sería suficiente, para que los demás sepan que viven equivocados.

Si, acepto que me llamen enfermo mental y trastornado, por no tener ellos la sensibilidad y la capacidad de reconocer al Señor en mi corazón, pero prácticamente todos los sacerdotes que conozco de su diócesis, por si quiere Ud. comunicárselo de alguna manera e incluso leyéndoles esta carta, son unos hombres tibios, con muchos vicios del mundo que no proceden en sus ministerios. Yo seré un  trastornado, pero ellos por desgracia son unos simples funcionarios, en este caso de la Iglesia. Si no le importa, puede decirles de mi parte que es mejor, que sean padres de familia, que soliciten una prejubilación o que arreglen los papeles para formalizar una incapacidad laboral, porque de esta manera harán mucho menos daño a la Iglesia. O quizá, sería mejor que no les dijese nada, porque podría serles de mucha humillación, que piensen que un pobre enfermo mental al que se le dio por inútil en varios seminarios, pudiese hacerles ahora un intento para darles una dirección espiritual.

La Iglesia, cuando recibe a un endemoniado, en vez de imponerle las manos, prefiere lavárselas diciendo que son unos pobres enfermos mentales. La Iglesia cuando recibe a un hombre que derrocha pasión y habla con un poco de parresia, prefiere señalar a ese hombre llamándolo fríamente trastornado. Esto ocurre primeramente porque el miedo los paraliza y por otro lado, porque ellos se creen el cuerpo de élite de la Iglesia.

Una estancia razonable y voluntaria en el psiquiátrico pondría a cada sacerdote en su lugar y sería entonces cuando dejarían de ser tan estirados, sin estimar tanto su reputación y siendo obedientes a su obispo, ya que públicamente, como sabemos, lo han puesto en evidencia, cuando Ud. tuvo el deseo de que saliésemos a evangelizar las calles, en ocasión de la apertura del Año de la Fe. Ahora sabemos muchos lo obedientes que son, por ello, es preferible que no exijan nada a los fieles de su parroquia. Si tomasen en serio estas torpes palabras, en su ingreso, sus oraciones se convertirían en danzas de guerra y su medicina sería por siempre la alegría, gritando al mundo y a sus hermanos en el sacerdocio que, bendita sea la enfermedad mental y todos los trastornos que al mundo le molesta. Para aquellos sacerdotes que no se vean capaces de ingresar en el psiquiátrico, que enseñen a sus ovejas a danzar frente al Santísimo, sin preocuparles las risas, porque el Señor está deseoso de que rodemos por las parroquias desternillados de risa. Ya verán los sacerdotes que fácil será que los viandantes se conviertan, cuando vean salir a los fieles de las parroquias llorando de alegría, que es el verdadero altavoz del Evangelio. Como última opción, ya que consideran sus vocaciones como un trabajo más, que bien ofertaron en el video de la Conferencia Episcopal Española, que tengan abiertas las parroquias una jornada, es decir, al menos 8 h, para que la gente que se va a los bares, por ejemplo, para charlar y desahogarse con la excusa de tomar un trago, tengan la opción de ir a la Casa de Dios, para hacer lo mismo, sugiriéndoles que las horas impares se dediquen a la oración y a la liturgia y las pares al diálogo y cultura, procurando que al menos los domingos, los viandantes de vuestras parroquias no piensen que los fieles salen de un funeral. Si no es pedir mucho, sería buena idea incluso que de vez en cuando nos alegren el día comunicándonos, por ejemplo, que con algunas colectas podemos hacer una comida al aire libre, cerca de las parroquias, primeramente para fomentar la familiaridad entre nosotros, como una verdadera familia, pero en verdad esto sería una excusa para invitar a nuestros amigos fuera de la Iglesia, además de invitar a los más pobres, con el fin de mezclarnos y disolvernos con ellos. Será así como podamos comenzar una verdadera nueva evangelización y no metiendo a Cristo en un papel de colores dentro de los fríos buzones de los hogares. ¡¡Oh, cuantas vocaciones saldrían de aquí ¡¡

Yo por mi parte, sin saber exactamente cuándo, cómo le he adelantado, volveré a hacer otros ejercicios espirituales en la planta de psiquiatría del hospital de Alcalá, pues tan solo tiene uno que despertar su pasión, la cual ellos entienden por euforia y hablar a sus conciencias, para que más tarde alguno solo pulse el 112, donde sin juicios previos, no tenemos el derecho a defendernos. Allí estaré encerrado y si les apetece a los enfermeros, atado a una cama sin contacto con nadie. La última vez entré cantando la Salve. Quizá tenga la gracia de que en esta ocasión, me visite un sacerdote de verdad y quizá también sería pedir mucho poder recibir al Señor todos los días, ya que todas las veces que he ingresado, a pesar de pedirlo verbalmente y por escrito, no bajaba nunca el capellán donde moran los olvidados entre los más olvidados, los despreciados entre los más despreciados. En fin, solo le pido que rece por mí, porque en este último sacrificio, tengo las manos llenas de intenciones para poder llegar a ofrecerlas a Dios. Espero que al menos en esta ocasión, haya alguien para convencer al personal del psiquiátrico comunicándoles que el simple hecho de tener una Biblia y un transistor para sintonizar Radio María no es algo malo, como son las cadenas químicas que nos imponen y que un Rosario, no es un objeto con el que podamos suicidarnos.

Me queda solo la última esperanza, de que alguna persona sensata y de buena voluntad me saque del psiquiátrico cuando me ingresen, para que no abusen dándome tanto veneno, dejando claro que no soy un enfermo mental, pues si no soy un buen cristiano, al menos reconozcan en mí un servidor, no solo por mí, sino por el que pueda venir después. Espero que todos los presbíteros despierten de sus letargos, para que ofrezcan de una vez sus cinco panes y dos peces, para que el Señor haga lo que creemos imposible, sin que tengan que esperar la acción de los laicos, ya que ellos son el fermento de los fermentos, la sal de la sal.

El Señor nos conceda la gracia a muchos hombres esperanzados, para que algún día podamos oír en boca del mundo que en esta ciudad, definitivamente, nos volvimos locos, cuando otros hombres si Dios quiere, con mucho más acierto puedan llegar a decir que, verdaderamente, el Espíritu sopló fuerte en esta ciudad.

No obstante, cuando el Hijo del Hombre venga, ¿hallará fe en la tierra? (Lc 18: 8)

 

Con el aprecio y el amor de un pobre loco:   Jesús Del Pino Marín   (Suso +)

 

 

 

 

 

 

Nota de referencia: En el mes de septiembre del año 2013, se hace entrega por medio de mi director espiritual tras una revisión personal por su parte, del estudio de investigación que se divulga gratuitamente desde esta misma página oficial. Se hace entrega del mismo, con formalidad y presentación adecuada a las circunstancias, esperando hasta la fecha la opinión de mi obispo.

 

 

 

 

 

Carta a mi director, comentando la primera llamada de atención por comulgar de rodillas. 15/9/2013

Hoy domingo día 15/9/2013, día del Señor me dispuse a ir a mi parroquia para participar de la Misa antes de caer la tarde. Al entrar, me introduje hacia adelante, para tratar de recogerme un poco antes de la celebración como suelo acostumbrar.

Cayendo en la cuenta que no llevaba mi botella de agua, le comenté al sacerdote jesuita D. Fernando que si podía echar un trago de agua en la sacristía. El me dijo que no había problema.

Después de beber, vi a D. Fernando entrar, dirigiéndose a mí. Me comentaba que se iba a quedar unos días más, con la idea de quedar para facilitarle mi trabajo de investigación como acordamos, pero le dije que aún no lo había pasado a mi director espiritual. Al instante me cambió de tema.

Me dijo que como era el único que comulgaba de rodillas, que lo propio sería que hiciese como lo hacía la mayoría. Acto seguido entro Borja, el coadjutor para comenzar a vestirse. En ese momento comencé a dirigirme en plural, comentándoles que yo no podía dejar de hacerlo porque lo sentía mucho. Les dije que a mí me gustaba coger las buenas costumbres de la gente, dando a entender que aunque otros no se pusieran de rodillas, quizá se lo estuviesen pensando. Con amabilidad les dije que les daba las gracias por decírmelo, pero no parecía que estuviesen muy conformes con mi respuesta.

Antes de terminar la conversación, Borja me decía que al menos tenía que ir a la escuela de evangelización en el obispado. Yo confundido pensaba que se refería a los cursos especiales que han habilitado para los que han finalizado el Instituto Diocesano Santo Tomás de Villanueva. Desconozco porque existe este interés de que vaya a esta escuela después de esta llamada de atención, pero debo de decir que las cosas no me encajan muy bien.

Me fui afuera y pensé más tarde que quizá no había más personas con la misma intención que yo porque los sacerdotes llamasen la atención como lo habían hecho conmigo, pues no tuve duda que esta comunicación venía pensada desde la dirección de mi parroquia, ya que debían de haberse puesto de acuerdo para decírmelo. Quizá D. Fernando era el más apropiado ya que él dentro de poco ya no iría a la parroquia, con el fin de evitar el mal trago al párroco y el coadjutor.

Que yo sepa, hasta el momento, la Iglesia no debe de actuar como las modas, es decir, que lo que haga la mayoría nadie debe de hacerse esclavo de lo que hacen. Por ello, propongo a mi director espiritual  la siguiente solución para evitar todo mal estar a los sacerdotes. En defecto de que no se me pueda dar una solución mejor, propongo a partir de ahora evitar lo posible en adelante ir a Misa a mi parroquia, al menos entre semana. Por otro lado, ruego a mi director espiritual que hable con el párroco y le comunique de mi parte o como vea más oportuno, que no tengan pensamientos de que me pongo de rodillas porque creo que soy mejor que otros, ni que crean que por ello soy más que ellos. Que se queden más tranquilos sabiendo que en verdad  me pongo de rodillas porque soy un pobre enfermo mental, que de esa manera uno se ve más liberado del enemigo, aunque ciertamente soy consciente de que por ello me acecha más. Ruego que tengan consideración de este pobre enfermo mental que ya tiene suficiente con lo suyo como para que la gente de su parroquia le quiera hacer renegar de su devoción.

Att: Suso +

 

 

 

Carta a mi obispo informando sobre la llamada de atención de un sacerdote delante de toda la feligresía, por comulgar de rodillas  14/10/2013

Excmo. Rvdmo. Sr. D. Juan Antonio Reig Pla.

Después de nueve años frecuentando los sacramentos, de los cuales los últimos seis años he tenido la gracia de recibirlos de forma diaria, no han sido pocas veces las ocasiones que en la homilía se ha predicado aquello de que debemos de vivir a contracorriente. Ciertamente así es como personalmente he tratado de proceder, no solo en el mundo, sino incluso dentro de los miembros que formamos la Santa Iglesia. Ir en contra de la corriente del mundo, como se sabe, no es sencillo, pero en estos años  he tomado conciencia de que lo más difícil e incluso doloroso es hacerlo entre nosotros los fieles.

En esta última Semana Santa, después de haber tenido la experiencia de no poder recibir la Comunión por motivos de cautiverio en un psiquiátrico, tuve temor de que en otro momento más adelante pudiese pasarme lo mismo. Es por ello que pensé desde aquel momento que le digo ponerme de rodillas para recibir al Señor. Mi torpe razonamiento me hizo pensar que si me faltase de nuevo la Eucaristía, solo tendría que ponerme de rodillas para poder recibirle como lo recibo cada día en la Santa Misa.

Terminando el mes de agosto, en una de las parroquias que visito entre diario, un sacerdote se dirigió a mí. Para mi gran asombro me hizo la sugerencia o la invitación de que no recibiese la Comunión de rodillas, con el pretexto de que como los demás no lo hacen, yo tampoco debería de hacerlo. Este servidor le dijo que eso no podía ser, porque lo que hacía lo sentía mucho. Desgraciadamente él no pareció quedar conforme, pero me hizo pensar que la Comunión también viene a ser una especie de «moda», donde la mayoría es la que marca lo que los demás deben de hacer. Esto me hizo distanciarme en parte de esta parroquia, pues como se suele decir, en mi caso, como se dice, no ha sido ni será un sacerdote el «que me quite la fe».

No habiendo pasado mucho tiempo de mi distanciamiento, hace unas semanas fui a saludar a un amigo en el hospital y tuve la ocasión de participar de nuevo de la Santa Misa. Todo fue de maravilla hasta que fui a comulgar y me puse de rodillas. Mi asombro fue cuando uno de los capellanes me llamo la atención delante de toda la asamblea, diciéndome que me pusiera de pie. Yo no quise darle importancia a sus palabras, pero después de varias amonestaciones, me dijo que si quería comulgar tenía que ponerme de pie. Así es como procedí, siendo consciente de que no solo me ponía de rodillas una vez, sino dos veces, aguantando esta humillación delante de todos los que participábamos de la Santa Misa.

Después de la celebración me abstuve a dialogar con este sacerdote, reconociendo que me cuesta comprender porque tenemos sacerdotes tan distantes de la caridad. En ocasiones me cuesta comprender porque tenemos que ir a contra corriente dentro de la Iglesia. Desgraciadamente me da la sensación de que muchos viven la fe de forma competitiva, pues no son capaces de asimilar que una persona trate de progresar en la vida ascética en vez de querer conformarse con ese peligroso mantenimiento espiritual que muchos practican. En verdad, no es más el que se arrodilla sin complejos, sino todo lo contrarío; es el que menos.

El motivo de hacer esta denuncia a mi obispo, no es con el fin de que tome una serie de medidas concretas. Creo que no tengo que hacerle ninguna sugerencia de cómo debe de proceder porque sé perfectamente que mejor que Ud. no sabrá nadie proceder mejor ante esta circunstancia, aunque tengo plena certeza que estos sacerdotes no hubiesen actuado de esta manera tan fría ante su presencia.

Atte: Jesús Del Pino Marín ( Suso +)

 

 

 

 

Carta a mi obispo «Soy ultracatólico», 04/12/2013

Excmo. y Rvdmo. Sr. D. Juan Antonio Reig Pla.

Es un gusto poder saludarle ahora por este medio, del cual hasta el momento no he querido hacer uso, pero al ser tan sensible a las injusticias de nuestra sociedad y en general de todo el mundo, no me queda más remedio que hacer uso de ella, aún siendo muy consciente de lo incomodo que suele ser este servidor para muchas personas.

Comprendo perfectamente la demora que estoy teniendo en atención a la respuesta que, con paciencia sigo y seguiré esperando por su parte, después de mandarle una carta donde le expuse el impedimento de algunos sacerdotes de su diócesis para poder comulgar de rodillas. No me cuesta ponerme de rodillas ante el Señor, porque después de caerme delante de Él, sabe levantarme en el momento de la batalla. Además, ésta sana y piadosa práctica, creo yo, he demostrado en varias ocasiones que no me cuesta tampoco ponerme de rodillas en otras ocasiones ante los hombres de buena voluntad. En fin, yo perdono, pero comprenda Ud. mi insistencia en el buen sentido; pues quiero una Iglesia mejor para mí y para todos y, é aquí la cuestión, donde su rol es piedra angular en la diócesis que representa.

Mire, aprovecho la oportunidad para traerle a mis ovejitas, que he estado cuidando estos dos últimos años. Quisiera que conozca mi humilde grupo en la red social. Son todos suscriptores del grupo y trato de quererlos mucho, porque aunque no conozca a la mayoría, de muchas maneras mi interpelan, y yo trato de ofrecerles un servicio de reflexión y de apoyo espiritual. Hace varias semanas que no publico nada, pero este lunes o martes si Dios quiere, iniciaré la labor de nuevo. Este parón de varias semanas me ha hecho reflexionar. Creo que el mensaje de la ciencia de la Santa Cruz y este lugar donde nos manifestamos, será en adelante una bomba espiritual de relojería. Tal como me dijo un día el Dr. Poveda: la Santa Cruz, es un arma de construcción masiva. Dios quiera que podamos trabajar juntos monseñor. Le dejo a continuación el mensaje que les dejaré como primera publicación, tras un tiempo en barbecho, el cual ya esta subido al servidor de, la Web homenaje a Santa Cruz.

http://www.matematicasmisticas.com/veritas/La_Voz_Profetica/SoyUltraCatolico.html

https://www.facebook.com/SusodelPino  ( Grupo en Facebook)

 

Un abrazo en el Señor +

Jesús Del Pino Marín ( Suso +)

 

 

 

 

 

Carta general para todos los obispados de España 10/12/2013

 

NO QUIERO LOTERÍAS

No me dirijo a nadie, es solo un mensaje general, por si les interesa comentar algo al respecto.

Si se necesita recaudar algo de dinero para las parroquias o para la diócesis, rasquémonos primero los bolsillos, porque si que está bien dar de comer a los pobres, pero no vender ilusiones meramente mundanas a los laicos. Por favor, no se usen las parroquias para la venta de ilusiones, porque además de no dar una imagen evangélica donde se debe de amar la pobreza, hace olvidar a los fieles los valores fundamentales de la fe.

Aprovecho la ocasión para denunciar de igual manera a las administraciones del estado, por hacer uso de imágenes religiosas para vender este becerro de oro tan preciado, especialmente en estas fechas.

Como nos las cuela el Demonio !!

 

 

Un saludo.

Jesús Del Pino Marín. (Suso +)

www.matematicasmisticas.com

 

 

 

 

Informe para mi obispado «Historia de en Exorcismo en Facebook» 08/01/2014

 

 

 

 

Carta por e-mail a mi director, en vista de no recibir ninguna respuesta formal de ninguna de mis comunicaciones. 30/04/2014

Hola P. Javier

Como ya sabe, soy bastante insistente, en el sentido de que para poder expresarme, me gusta justificar e ilustrar lo que está dentro de mis posibilidades, con el fin de poder ayudar; lo que supone también por mi parte hacer un gran esfuerzo, para poder ayudar a los demás a razonar e incluso a discernir también lo que puede venir o no de Dios. Este esfuerzo personal he tratado de llevarlo a cabo con toda la caridad por mi parte de muchas maneras durante estos años y siempre tratando de crecer a su vez en ello, aunque tengo que expresar con gran dolor, que por parte del obispado de mi diócesis no he recibido nada con la misma formalidad. Lo que quiero decir, es que hasta el momento no he sido correspondido con un trato recíproco en un lapso de 5 o 6 años, lo que ha supuesto una respuesta indirecta suspensa en el tiempo que sin más, me ha obligado por mí parte a sumergirme en un ejercicio de reflexión de gran profundidad.

Durante este tiempo, como tiene ya conocimiento,  he redactado todo tipo de comunicaciones como podrían ser, por ejemplo, una gran variedad de sugerencias o quejas. También lo he hecho como bien sabe, para solicitar la ayuda y el consejo de la Iglesia, además de haber solicitado en otras ocasiones alguna que otra cita para tratar de poder reunirme con el Sr. Obispo, aunque no siempre he llegado en este caso a buen término.

No tuvimos mucho tiempo el otro día para charlar sobre el último escrito que puse a su disposición, y aunque ya han sido varias las ocasiones en las que de alguna manera me ha comunicado su inconformidad, en esta ocasión en particular y en adelante le ruego que si tampoco lo está, formalice por escrito y exponga explícitamente sus razones. Esto me permitirá que en lo sucesivo pueda rectificar, argumentar mejor o justificar más adecuadamente lo que a Ud. no le parezca correcto. Creo que si desde este momento nos entendemos de esta manera, podremos discernir mejor si es este servidor que le escribe el que se explica o procede mal o son los demás los que no entienden mi proceder. Espero que comprenda que no puedo permitir que todo mi esfuerzo pueda quedarse en uno o varios razonamientos subjetivos que quedan siempre en palabras al aire, que desgraciadamente se fundamentan en gran parte en cuestiones de índole personal que apenas terminan de convencerme y que tienen su base en una opinión, que desde mi punto de vista me parece un tanto hermética, por el simple hecho de que desde hace unos años padezco en este caso una presunta o no presunta enfermedad mental.

Seguro que conoce aquella expresión, la cual tengo entendido que fue de un santo, aunque en este momento no sabría confirmarle la referencia, cuando aquel manifestaba que: «si Sansón con una quijada de asno llegó a matar a miles de filisteos, -se decía para sí mismo- ¿Qué no hará Dios con este burro entero?». Tengo que decirle que ésta expresión, me parece sinceramente una forma muy simpática y culta de manifestar una auto-humillación, una expresión que este servidor en esta ocasión, si me permite, tiene deseo de hacerla suya, porque una enfermedad mental o lo que muchos entienden por enfermedad mental, aunque para Uds. les parezca un impedimento, una dificultad e incluso porque no decirlo, para algunos de Uds. podría suponer en sus filas una humillación. Tengan claro desde este momento que para nuestro Señor nada de esto supone una resistencia o atenuante, con el fin de que pueda vivir una vida religiosa, una vida entregada, para poder también llevar almas al Señor. Además, ¿Ha pensado en alguna ocasión que aquellos que se pueden ver más enfermos, pueden alcanzar la gracia de apreciar con más nitidez lo inmensamente necesitados que estamos todos del amor de Dios? Es así que estos, pueden gozar de un corazón mucho más ardiente que todos aquellos que no son conscientes de que han puesto su salud en un pedestal, tal como otros hacen con otros ídolos. Lamentablemente dudo que Uds. hayan tenido en cuenta este detalle, ya que sólo en mi parroquia he tenido el mal sabor de llegar a conocer que algunos miembros de la  jerarquía de la Iglesia, en su momento pusieron una orden de alejamiento a una persona con enfermedad mental. A la última persona con otra enfermedad mental distinta que también conozco personalmente, salió hace poco muy compungida de mi parroquia, porque no la querían confesar y que por cierto, tengo que decirle que esta misma persona, a pesar de animarla, dejó igualmente de frecuentar esta parroquia. Entonces le pregunto, ¿Dónde está esa caridad y paciencia de la Iglesia para con nosotros los débiles, despreciados y olvidados?¿Por que predican la caridad y la paciencia con los enfermos y después no la practican? Muchas de mis pobres y torpes palabras en esta comunicación presente  y en muchas de mis otras comunicaciones, son avaladas por la misma Escritura, por tanto justifican y dan mayor valor a todas mis pobres argumentaciones. Estas palabras de la Escritura a las que me refiero, son aquellas mismas palabras con las que recordará concluí mi escrito personal, el cual tengo publicado en la web desde el 15 de enero del presente año y que por cierto, espero que no haya olvidado que sigo también a la espera desde octubre del año pasado, para que Mons. D. Juan Antonio pudiese darme alguna opinión,  «Porque está escrito: "Destruiré la sabiduría de los sabios y rechazaré la ciencia de los inteligentes". ¿Dónde está el sabio? ¿Dónde el hombre culto? ¿Dónde el razonador sutil de este mundo? ¿Acaso Dios no ha demostrado que la sabiduría del mundo es una necedad? (1 Co 1: 19-20) Al contrario, Dios eligió lo que el mundo tiene por necio, para confundir a los sabios; lo que el mundo tiene por débil, para confundir a los fuertes; lo que es vil y despreciable y lo que no vale nada, para aniquilar a lo que vale» (1 Co 19: 27-28).

Con gran pesar le aseguro que, en nuestra Santa Iglesia, no solo hay esta variedad sabios a los que se refiere san Pablo entre nosotros los fieles laicos, sino que mucho más alarmante es aún que éstos abunden más y pasen más inadvertidos aún en la misma jerarquía eclesial. Le comunico que, ya me gustaría estar errando o que fuera esta afirmación un desvarío de un enfermo mental sin conciencia y sin consciencia, pues Ud. sabe lo mucho que he tenido que moverme en el ámbito de la comunicación y en el de las relaciones personales en general; pero no oiga, he dicho que lo sabe, aunque en verdad, a penas sabe nada. Esto ha supuesto una inspección en un principio de carácter involuntario, observando especialmente durante estos años el estado de la jerarquía eclesial y le puedo asegurar que no puedo darle desgraciadamente un mejor balance.

Le agradecería que al menos tenga la delicadeza en esta ocasión de comunicarme que le ha llegado esta carta, para no tener que llevársela impresa en papel el próximo día. Esto ha sido también el panis cotidianum que se me administrado, cuando en varias ocasiones he tratado de dirigirme al correo del secretario del obispo. Que sea o no un enfermo mental, no quita que se me dé un trato de caridad, pues si hago o procedo mal en algo, que se me notifique desde este momento de la misma manera. Lo que debe de quedar claro es que aunque hasta este momento haya experimentado este servidor demasiados tratos de desprecio o tratos injustos en el mismo seno de la Santa Iglesia, deben de tomar ya verdadera consciencia de que no me voy a ir de mi parroquia a otra parroquia, o de mi diócesis a otra, ni tampoco voy a terminar renegando de la Iglesia como hacen otros pobrecillos por culpa de la torpeza y necedad mal llevada por gran parte de la curia de esta Iglesia que en su momento instituyó Ntro. Señor Jesucristo. Le aseguro por la gloria del Señor que si Él me concede su gracia y sus dones, no voy a permitir que esto se siga desmoronando, pues me siento responsable y no me pienso quedar con las manos cruzadas, porque hasta ahora ha podido comprobar por Ud. mismo que no lo he hecho. No sé muy bien que les supone a Uds. de forma particular, pero cuando he tratado de llevar al Señor al corazón de los demás y de muchas maneras, lo que más me ha dolido, que en definitiva es lo que más le duele a nuestro Dios dador de tantos bienes, viene a ser la indiferencia de los hombres. Por ello les ruego por el Amor de Dios que cesen su indiferencia con este servidor y no actúen más con esta gran frialdad o tibieza.

Aprovecho la ocasión si me permite, para ilustrar y reforzar el argumento que le hice el último día que nos reunimos, después de haberme confesado en su despacho, donde le expuse lo mejor que pude el beneficio que supone la práctica de la auto-humillación. Todo esto como recordará, estaba unido a mi intención de llevar mi hábito con independencia a la dignidad que pudiera llegar a vestirlo, desde el mismo momento que la diócesis quisiera darme su permiso, de acuerdo al anteproyecto espiritual «Familia de los sencillos», anteproyecto que puse en su recaudo formalmente en el obispado el día 26 de diciembre del pasado año. Independientemente a lo que acabo de mentar, como ya le adelanté bajo mi criterio, de cara a los demás, mi hábito será un hábito de enfermo, confesando con independencia a lo que sea oficialmente de cara a la Santa Iglesia por mi parte que, no soy digno de ser religioso. De esta forma si Dios quiere no sólo podré estar más cerca de los enfermos, sino que ningún religioso deberá de sentir agravio o vergüenza porque vista de esta forma sencilla, pues como digo a efectos mi hábito no será de un hombre religioso sino de enfermo. De esta forma trataré de concienciar a los demás de que no tiene nada de malo poder llegar a asumir la enfermedad, que en un grado mayor o menor padecemos todos, con el fin de poder administrar después la medicina que verdaderamente necesitamos sin excepción, que vendrá a ser primeramente poder acercar la Palabra de Dios a los que reconozcan su debilidad y necesidad, para que así puedan conocer el Amor de Dios, que es el verdadero Médico de cuerpos, mentes y almas.

 

Atte: Suso +

 

 

 

Nota de referencia: El 15 de enero del año 2014, se presenta de forma íntegra y gratuita el presente estudio de investigación,  quedando legalmente protegida la obra el Registro de la Propiedad Intelectual con el número legal  16/2013/8695.

 

 

 

 

 

Carta a mi obispo, buscando su conformidad para la unidad de los cristianos «S.O.S Hermanos protestantes» 20/01/2014

Excmo. Rvdmo. Sr. D. Juan Antonio Reig Pla.

 

En honor a la jornada de la oración por la unidad de los cristianos, tengo el gusto de compartir con Ud. esta carta de amor a nuestros hermanos lejanos, después de haber organizado algunos eventos relacionados con esta jornada en las redes sociales.

           Si gusta en leerla, va a notar cierta frescura, porque desde un principio fui consciente de que no merecía la pena sumergirse en cuestiones teológicas, sino ir más bien a lo práctico. Tampoco me ciño a lo puramente racional y evidente, sino que he tratado dentro de mis posibilidades, dejarme llevar por la suave brisa del Espíritu. 

           He hecho un esfuerzo por quitarme el vestido de católico para hacerme uno de ellos, pues sólo de esta manera en un principio es como nos podremos entender, para poder darnos la mano, para después podernos abrazar, dando a su vez un ejemplo donde uno no pierde su identidad como católico.

           Debemos de ser conscientes todos de lo tanto que disfruta Satanás viéndonos todos los días de batallitas. No, antes de esto, Santo Dios, prefiero humillarme 1000 vidas ante todos mis hermanos lejanos, por muy retorcidos que sean, antes que humillarme de nuevo la media vida que me pueda quedar ante nuestro enemigo.

No quisiera definir esta comunicación como un diálogo ecuménico, que también lo es, sino más bien como una carta de amor. Por la experiencia de más de nueve años, debo de decir que nosotros no debemos de ir de maestros, ni de los mejores. Por la urgencia de las circunstancias del mundo, debemos de dejar de lado la parte «teológica» tan controvertida y sin dar lecciones, debemos de decirles a todos nuestros hermanos que, no somos tan buenos como en verdad querríamos ser.

            Esta carta habla en primera persona de muchas «cosas malas» que tenemos los católicos, de arriba abajo pasando por el medio, pero mostrando a su vez un gesto de perdón hacia los miembros que formamos la Iglesia. Partiendo de este punto, es decir, siendo todos un poco más humildes, sólo entonces podremos razonar, para podernos comprender y vernos así los unos en los otros. En todo caso, enseñemos a nuestros hermanos que somos capaces de pedirles ayuda, de decirles que los necesitamos, que con ellos la Iglesia de Cristo sería mucho más santa y que los unos sin los otros, poco vamos a hacer por nosotros, por ellos y  por este mundo cada vez más perdido. Sólo la unidad podría cambiar la faz de la tierra, por ello merece la pena luchar por esta causa e incluso sin temor ninguno a que nuestras palabras gocen del don de libertad que nos da Cristo, primero para nosotros y después para ellos. Yo soy el primero que me golpeo el pecho y sólo después es cuando merece la pena hablar de las cosas que podemos hacer mejor todos, no sólo ellos.

           Querido hermano en el Corazón del Señor, no solo le invito a que lo lea, sino a que lo medite y que lo pueda compartir si cree que merece la pena.

           Amaos todos, amémonos como nos ama el Señor, en perfecta humildad.

           Leer documento de forma íntegra

 

Atte: Suso +

 

 

 

 

 

Carta para el Semirario San Dámaso 22/01/2014 ( Leer en su sección )

«¡Ojalá pudierais soportar un poco mi locura! ¡Sí que me la soportáis!» (2 Co 11; 1).

Hace casi siete años que salí cabizbajo del seminario mayor de San Dámaso en Madrid, y creo que más o menos en estos momentos este pobre hombre que les escribe, debería de estar ya ordenado como sacerdote. Si, hace 6 años me presenté decidido en San Dámaso, pero con una gran preocupación; que el impulso de un sacerdote de la familia animándome a que fuese con la verdad, llegase a ser la causa de que me invalidaran como candidato al sacerdocio.

Después de haberlo intentado tiempo atrás en el seminario de Huelva, en parte fui algo confiado, tanteando la Voluntad de Dios, pero sin ninguna duda, queriendo responder a una fuerte llamada que se daba en mi interior. El director de vocaciones que me recibió, si no mal recuerdo se llamaba D. Juan Pedro, tenía la cabeza afeitada. En verdad como aquel que dice, duré dos asaltos de menos de media hora en diferentes días. Cuando me pidió un informe psiquiátrico, recuerdo que fríamente tratamos del «derecho canónico», comentando que las personas con problemas y defectos, bien físicos o psicológicos, no podían ser admitidos para el sacerdocio.

Desde aquel instante que salí del seminario, fue cuando el Señor se preocupó en ver mi pobre corazón enamorado de Él y desde aquel momento, el Señor en su agrado, comenzó a instruirme y a capacitarme para poder ser lo que Él quería, pero no por la vía ordinaria.

Han pasado estos años para decirles ahora que gracias a Dios, me siento ordenado por el mismo Dios de la Misericordia, que muchas veces mira más las intenciones que las propias acciones de los hombres. Por ello me he animado para escribir a mis hermanos en es sacerdocio, para transmitirles esta gozosa y hermosa buena nueva para mí.

Si hermanos, no he tenido la oportunidad de estudiar en vuestro seminario. «Ya que tantos otros se glorían según la carne, yo también voy a gloriarme. ¡Con qué gusto soportan a los necios, ustedes que se tienen por tan sensatos!» (2 Co 11; 18-19).

Después de esta breve introducción, es suficiente para poder transmitir mi locura, también un tanto paulina, porque no decirlo. Quiero decirles ahora, que a diferencia de Uds. que no me aceptaron en su instrucción como sacerdote, yo en parte no era consciente del gran privilegio que el Señor inmerecidamente llegó a concederme, porque yo he estudiado no sólo en el mejor seminario de España, sino en el mejor del mundo. Este servidor ha tenido tres grados de ingresos en planta de psiquiatría. Ohh, que bienaventurado es este pobrecillo, por haber llegado a ser despreciado por causa de Cristo, primero por el mundo, para que no trabajara más, por mi familia, amigos y conocidos y por mi misma Iglesia, despreciado y olvidado y unido a estos hombres que son los más despreciados y olvidados. ¿Sabían que mi tercer ingreso lo hice «de voluntario» para evangelizar la planta de psiquiatría? Jajjajaj que locura más dulce y hermosa; la pena es que a Uds. les preocupaba más el derecho canónico y el pudor de no mezclarse con gente como yo, para que no perdiesen Uds. su prestigio y reputación, pues Uds. han convertido la Iglesia que es el Cuerpo de Cristo en un simple cuerpo de élite, donde los defectuosos como yo no tenemos nada que hacer. Santo Dios, tanta carrera para ir raspando por el camino lo más simple y básico. ¿A caso no saben Uds. que el Señor siempre se ha valido de los torpes e inútiles y de los despreciados de este mundo como yo para que también trabajen por su Reino? No, Uds. se siguen empeñando en que la predicación del Evangelio se haga por méritos propios y claro… ya ven como les van las cosas. De esta manera, la única autoridad de la que gozan Uds. que debería nacer en esencia de la perfecta caridad, es tan mala que la única autoridad que les queda es simplemente una autoridad administrativa, es decir, una autoridad de «papel». Claro, ¿no lo ven aún? La razón de que las parroquias estén vacías se debe a esta ausencia de autoridad, no a que los fieles no hagan nada. Si no les dan ejemplo ¿quién se lo va dar pues? Son prácticamente todos Uds. como Jonás, el «profeta depre», dormidos, con miedos, se resisten a la voluntad de hacer lo que les pide Dios y sobre todo, lo peor, es que están dormidos en el vientre de este mundo. Yo también soy Jonás, todos lo somos, pero gracias a Dios este servidor ya va de camino a Nínive.

Qué maravilla de seminario el mío, qué gran cruz. ¿Saben?, de los tres ingresos no conocí un puñetero cura con valor a que bajara a administrarme los sacramentos después de tantas cartas que les envié. Bueno, digo los capellanes, pero los obispos tampoco hacen por estos pobrecillos como yo. Tanta carrera para no saber lidiar con un «médico», para poder defender a las ovejillas. Hay que ver… con lo torpes e inútiles que son; y este servidor también lo es ehh, pero el problema para ellos es que les llevo ventaja, porque ellos no lo saben, no conocen su debilidad. Ellos tienen el mismo problema que Uds., que se creen muy instruidos. ¿Conocen el sueño profético 141 de S.J. Bosco? Bueno, pues yo como no soy nadie para darles lecciones de esto, es mejor que lo tomen de la fuente de los santos del Señor.

En mi estancia en el psiquiátrico tuve prácticas de muchas clases, exorcismos, destreza en la comunicación, bueno… pero lo mejor, ese dolor y sufrimiento por los demás me ha llevado de una forma recia al conocimiento de Dios. Es toda una aventura ser un loco, e incluso en ocasiones es tremendamente divertido. Uno deja de tener esos límites absurdos de la razón y sobre todo desde este momento se hace posible poder amar sin límites, amar como Dios lo desea. ¿El primer mandamiento? Es muy simple… vuélvete loco por el Señor y luego Uds., nada… me dijeron con otras palabras más sutiles: tú no vales Jesús ¡! Ahhh ¿JESÚS? Valla ¡! ¿Uds. saben por casualidad que hubo un Hombre llamado Jesús de Nazaret, que no ejerció el sacerdocio del pueblo escogido, sino que ejerció su sacerdocio eterno, según el rito de Melquisedec? ¡¡ Sí, hombre… ¡¡ Ese Jesús que fue despreciado y olvidado, varón de dolores, experimentado en quebranto, que escondieron de Él el rostro, fue menospreciado y no fue estimado. No sé si me explico bien o quizá conozcan algo de este Hombre. Sí, he sido una pequeña maqueta, un pequeño ensayo para que abran los ojos y sean conscientes de que a pesar de haber pasado más de 2000 años, seguimos en los mismos errores que en aquellos tiempos y ya veremos cómo termina esto, porque me «temo», según la experiencia del Señor, que voy a tener más enemigos desgraciadamente en la Iglesia del Señor que en ningún otro lugar, porque estando confiados en sus conocimientos, no dejarán en esta ocasión de nuevo soplar al Viento del Espíritu, sin ser conscientes éstos que han sido los que han arruinado prácticamente todo.

¿Cómo les sentaría a Uds. cuando nos volvamos a ver y que este pobre servidor sea ahora quien tenga capacidad de discernir si muchos de Uds. valen para ser o no sacerdotes? No necesitaría ningún papel, solo un golpe de dedo para certificar la nulidad de vuestra «vocación sacerdotal». No, yo al menos después de esto, por caridad, daré una pequeña dirección espiritual, pues les diré a muchos que en verdad valen para ser padres, pero de familia o que pidan la incapacidad permanente para seguir cobrando una paguilla. Pero sobre todo convenciéndoles de que si no toman esta decisión, estarían haciendo en primer lugar un gran daño a la Iglesia, a Cristo y a sus miembros.

JJjajaja que maravilla hermanos. Este servidor vuestro ha tenido la gracia de hacerse un verdadero hombre también en el psiquiátrico, un hombre configurado con el Señor, siempre intentando hacerse semejante a Él, como la imitación del Kempis. ¿Este libro lo olvidaron o no saben ya cuál es? Deben de tirar todos esos libros de paja y volver a estos sencillos conocimientos.

No quisiera aburrir a nadie con mis locuras, pero considero vital que al menos los escritos que adjunto a este correo puedan ser revisados. Me preocupan mucho las almas de todos, en especial no puedo remediar pensar en las almas de los más cercanos. Sólo deciros que tengo disposición para hablar de estos temas cuando quieran y, que al menos ruego que puedan conocer mi testimonio. Quizá lo demás, va rodado como se suele decir.

La intención de esta carta no es echar nada en cara, sino más bien hacer un gesto de que estoy unido a Uds. en la batalla y que podemos aprender los unos de los otros muchas cosas necesarias para ello. Ohhh, permítanme que me despida con esta dulce locura ¡! Cuánto me gustaría que cambiaran de mentalidad!! Porque es lo que el Señor desea ¡! Deben de pensar urgentemente en el psiquiátrico como una forma de ejercitarse en las virtudes, pues la locura no es una enfermedad, sino una necesidad, ¡¡ es lo más sano ¡! Uds. no sabrán el valor de estos ejercicios espirituales hasta que no se pongan manos a la obra. Soy el último, que gozo. Cuando Uds. sepan de verdad que es esto, querrán ponerse detrás de mí, pero no, ya habrán llegado tarde, pues mi puesto no me lo quita nadie. Además les adelanto que si se animan a recibir esta tanda de ejercicios espirituales, no me van a coger la delantera, porque pienso ingresarme con Uds. haciendo cualquier disparate… Miren, con solo retorcer las conciencias como se debe, uno fácilmente termina encerrado. ¡! Sacúdanse ya los miedos y dejen de ser tan tibios, ¡! sean locos, calientes, como nos sueña el Señor ¡!

 

Atte: Jesús del Pino Marín (Suso +)

 

 

 

 

 

Carta de invitación a mi diócesis, amigos y conocidos 31/01/2014

 

De nuevo tengo el placer de invitaros a todos aquellos que podáis y queráis a este evento organizado principalmente por Apóstoles por la Vida, en las Jornadas por las Conversiones. Os adjunto el tríptico informativo a este correo.

Testimonio en linea.

Para más información:   info@unidosporlavida.org

 

 

 

Carta de carácter general presentando mi estudio de investigación a todos los obispados de España. 09/02/2014

Excmo. y Rvdmo. Sr. D. Juan Antonio Reig. Pla

Me dirijo a Ud. de nuevo para ponerle en conocimiento de como he tenido el gusto de presentarles mi estudio de investigación a algunos de sus hermanos en el episcopado, con esperanza de que en esta ocasión puedan conocer más de cerca y en detalle este excelso Misterio de la ciencia de la Santa Cruz.

 

Un saludo.

Leer en página original

Excmo. y Rvdmo. Sr. D. ……

«Revelaré mi enseñanza con mesura y expondré la ciencia con exactitud» (Job 16: 25).

Sin duda han pasado miles de años, desde que Naaman el sirio, confiado en el poder de Dios, fuese en busca del profeta Eliseo para poder ser curado de su lepra. Aunque sabemos que esta enfermedad es propia de nuestra piel, la verdadera lepra de Naaman no era esta precisamente. Como jefe del ejército sirio, Naaman era un hombre respetado y de mucha reputación, valeroso, por tanto, se podría decir que era el típico «hombre centro de atención». Cuando fue recomendado por aquel profeta llamado Eliseo a que se lavase simplemente siete veces en el Jordán para poderse curar, nuestro protagonista, ante tan simple solución,  se fue enfadado, quedando su orgullo herido, no solo porque en su tierra había mejores ríos, sino por la sencillez de lo que se le pedía para poder curarse, partiendo por esta razón de nuevo a su tierra. En el camino, sus súbditos le dieron a entender que si el profeta Eliseo le hubiese pedido algo más complejo, sin duda lo hubiese hecho, animándole así a que hiciese lo que se le mandaba. Naaman se humilló e hizo lo que le mandó Eliseo y su carne quedó restaurada, llegando a reconocer que no había Dios en toda la Tierra como el Dios de Israel.

Es así que una de las mayores lepras que tenemos los hombres y que para desgracia casi siempre no podemos ser sanados, porque precisamente no lo sabemos o no queremos reconocer, viene a ser nuestro orgullo, una enfermedad que por norma tiene solución en los bálsamos sencillos. Pero desgraciadamente, viéndonos reflejados todos prácticamente en Naaman, nos resistimos a que la sencillez sea nuestro revulsivo, nuestro remedio. De igual manera que hay más verdad en el sufrimiento de la vida que en lo cotidiano de nuestros días, también hay más verdad en lo sencillo que en las complicaciones que nos hacemos cada día de muchas maneras.

Como hijo de la Iglesia no aceptado en su momento para poder ser sacerdote o misionero, por padecer una presunta enfermedad mental de moda llamada trastorno bipolar, debo de manifestar que me preocupa que muchos de los miembros de la jerarquía, no sean conscientes de este mismo mal que padecía Naaman. Sin ánimo de ser osado, no quisiera valerme de una argumentación personal que lo tratase de justificar, sino más bien, por prudencia y por no faltar a la humildad, quisiera valerme de los medios providenciales, es decir, por medio de la propia experiencia o de los dones sobrenaturales que llegaron a gozar en este caso alguno de sus santos.

Quisiera apoyarme especialmente en este caso en el sueño profético 141 de S.J. Bosco. En este sueño, el santo relata la conversación de una reunión de los demonios, donde ideaban como acabar con las congregaciones, en general con toda la Iglesia. Uno a uno exponía su idea y en la medida que salía una nueva propuesta, cada cual más retorcida y desgraciadamente más brillante. Cada uno de ellos trataban de dar la mejor idea para acabar con las congregaciones religiosas y que a su vez, esta idea fuese la que más oculta e inadvertida pudiese pasar. Pues bien, el último demonio fue el que puso el broche de oro. Este propuso un medio cuya peligrosidad, los hombres no serían capaces de descubrir tan fácilmente. Este medio consistía en CONVENCERLOS DE QUE LO MÁS IMPORTANTE ERA LLEGAR A SER MUY INSTRUIDOS, que su principal gloria fuese el lograr ser personas de mucha ciencia. Este último maldito, argumentaba que para eso hay que convencerlos de que estudiasen mucho para adquirir fama, y no para lograr hacer gran bien a las almas o para ser más santos. Que se instruyesen  para provecho propio y no para provecho del prójimo que necesitase de su apostolado. Comentaba además que había que llevarlos a que desprecien a los que no son muy instruidos y que les interesase la ciencia solamente, y no el ejercer el ministerio sacerdotal y el apostolado que tiene que hacer un buen religioso. Que no les gustase enseñar catecismo a los niños, ni dar clases a los pobres, ni pasar largas horas en el confesionario. Que se dedicasen solamente a predicaciones en las cuales pudiesen lucir todo su orgullo y conseguir alabanzas de las personas humanas, pero no de las sencillas predicaciones en las cuales ayudasen en verdad a la salvación de las almas.

Terminaba esta maligna trama de su sueño profético con un pensamiento angustiado de nuestro querido san Juan Bosco: «Y yo pensaba: ¡qué peligro tan grande el que nos puede venir: que los nuestros deseen solamente la ciencia que hincha y enorgullece y que proporciona alabanzas de la gente, y que esto los lleve a despreciar los buenos consejos de aquellos a los cuales consideran inferiores a ellos en el saber!»

Hasta aquí esta profecía que refleja un mal y que ahora puedo dar una garantía personal de su cumplimiento, ya que este servidor ha dedicado más de siete años con sus torpezas y grandes limitaciones tratando de dar a conocer en este caso el Misterio de la ciencia de la Santa Cruz. Para ello, no sólo me he dirigido a muchos sacerdotes y religiosos que dicen estar dedicados a la investigación, sino a un gran número de universidades católicas y pontificias dentro y fuera de nuestra geografía incluyendo a todas las diócesis de España. A su vez, me he dirigido en diversas ocasiones e incluso a instituciones o cualquier movimiento relacionado en materia de ciencia y fe o de razón y fe. Con ello, de muchas maneras he tratado de aconsejar con sencillos remedios, como aquí trato de hacer de nuevo, para muchos de los males que vive la Iglesia en nuestra sociedad y en este aspecto, nuestro querido D. Bosco se puede decir que de igual manera muestra otro gesto de exactitud en su profecía, ya que también se ha demostrado un desprecio hacia aquellos que somos inferiores en el saber. Debo comunicarles que la indiferencia y el silencio como respuesta han sido mi alimento, han sido mi pan duro, aunque de no haber sido por la asistencia del Espíritu, ya hubiese desfallecido hace años.

Si hiciese un esfuerzo por resumir el bien que podría suponer el estudio de investigación que les presento, que viene a demostrar en esencia que la Santa Cruz es un modelo matemático universal. Fundamentalmente deben de saber que por medio de una sencilla aritmética, muchos hombres como Naaman, no les quedaría  más remedio con o sin gusto, que zambullirse en estos sencillos conocimientos que comparto también en la Web homenaje a la Santa Cruz de forma íntegra, libre y gratuita en todos los idiomas. Estoy convencido que si nos preocupásemos desde este momento en predicar este excelso Misterio de la Santa Cruz, muchos de ellos, como el sirio, terminarían reconociendo la grandeza de nuestro Dios, que siempre se ha escondido en lo sencillo, en lo pequeño, en lo insignificante, en lo que prácticamente todos ignoran e incluso desprecian. Este servidor les puede asegurar que la sabiduría más altiva de este mundo no se podrá resistir a esta locura del Señor y bien digo locura, porque como dice la Escritura, ha sido esta la que ha elegido el Señor para confundir a los sabios y entendidos (1 Co 1: 27). Les aseguro que este Misterio de la ciencia de la Santa Cruz, no podrá ser entendido por los doctos y sofistas de este mundo, sino solo por los pequeñuelos del Señor, pues permítanme anunciarles con gozo, que este es nuestro momento; es la hora de los sencillos.

La Santa Cruz es la Humilde Firma De Dios, el Sello impreso en su creación de forma indeleble en caracteres matemáticos. Hasta el niño menos instruido en sus primeros pasos en la asignatura de matemáticas no podrá parecerle complejo y sin duda, con indiferencia de su corta razón e inteligencia, no tendrá duda de que la Santa Cruz es el patrón entre los patrones. Como digo, un niño podrá corregir al excéntrico «científico» cerrado, que se obceca en que el universo es un caos o que para colmo dice que este caos viene a ser nuestro origen. El modelo matemático universal de la Santa Cruz se puede apreciar incluso en los fenómenos atmosféricos tan aparentemente inestables. Para esto solo es necesario tomar los datos de un satélite meteorológico, sin más cómputo que hacer unas simples sumas. Nada de formulas, algoritmos o conceptos extraños y sin tener necesidad de ningún tipo de simulador gráfico, teniendo en cuenta que con estos medios, damos por supuesto que siempre nos llegarían a superar. Es impresionante, pues estos hombres que dicen ser de ciencia, se han atrevido a estudiar o especular con eso que llaman «caos», pero ¿cómo han tenido esta osadía, si aún no saben que es el Orden?

Es impresionante, como la Santa Cruz nos abre incluso el misterio de lo que conocemos como «azar». Mi experiencia en este estudio, me ha hecho comparar la Santa Cruz tal como si fuese el «password», lo que sería la clave que abriría el núcleo o el kernel que gobierna un sistema operativo de los que hoy conocemos en el mercado. Es como la clave para poder conocer la naturaleza intrínseca de este misterio de la naturaleza. De hecho, gracias a Dios, en este estudio se presenta de forma exclusiva el primer mapa del azar. Este misterio ha sido también un misterio inherente a nuestra naturaleza, quedando ahora este código abierto a toda persona interesada en avanzar hacia el conocimiento de la verdad y quedando de igual manera al descubierto lo que sabemos que hasta ahora ha llegado a ser nada menos que la última frontera de la ciencia, que era lo que llegaba a explicar todo lo racional, pero siempre desgraciadamente en defecto de un argumento más racional.

Sin ánimo de querer abrumar con mis torpes palabras, quisiera despedirme rogando a Dios para que encuentre un momento en su apretada agenda, sin que en esta ocasión el remedio que le ofrezco, pueda parecerle algo vulgar o una curiosidad más de la vida. Es más, no solo deseo que conozca este estudio de investigación, sino que desde este momento le ruego además que se aproveche de este pobre servidor. Si tuviese el gusto de purificarse con estas aguas, me gustaría ofrecerme también para presentarme personalmente en su diócesis, para poder dar testimonio de cómo el Señor se ha dignado en poner este don en nuestras frágiles y delicadas manos e incluso podría dar alguna charla introductoria sobre este Misterio de la ciencia de la Santa Cruz en la creación que ahora ya no podemos ignorar ni despreciar. Puedo asegurarle que con independencia de su decisión, debemos dar gracias a Dios, porque ahora podemos tener mayor certeza de que la última palabra la llegaremos a tener los sencillos.

«Es verdad que anunciamos una sabiduría entre aquellos que son personas espiritualmente maduras, pero no la sabiduría de este mundo ni la que ostentan los dominadores de este mundo, condenados a la destrucción. Lo que anunciamos es una sabiduría de Dios, misteriosa y secreta, que él preparó para nuestra gloria antes que existiera el mundo; aquella que ninguno de los dominadores de este mundo alcanzó a conocer, porque si la hubieran conocido no habrían crucificado al Señor de la gloria» (1 Co 2: 6-8).

Atte: Jesús del Pino Marín (Suso +)

 

 

 

 

 

Carta de presentación a mi obispo del testimonio actualizado de un servidor 16/02/2014

Excmo. y Rvdmo. Sr. D. Juan Antonio Reig Pla.

CRISTO ha sido y sigue siendo el mayor escándalo, porque el mayor escándalo para este mundo es el Amor de Verdad y este es el Señor.

Por esta simple regla de tres, si queremos dar un testimonio verdadero y queremos que sea efectivo, a mi modo de ver, tiene que ser también escandaloso y cuanto más lo sea mejor. No es necesario exagerar nada, simplemente tener el valor de dar testimonio por Cristo con la mayor transparencia posible, creo que es suficiente.

Tengo que reconocer que mi pobre testimonio es un poco escandaloso, pero no me da vergüenza confesar mis pecados públicamente porque estoy enamorado del Señor o al menos es una forma de expresar este amor que uno puede tener al Señor. Yo soy el primer escandalizado, si, porque puedo ser consciente de forma inmerecida de lo escandaloso que es el Amor de Dios, del escándalo del Amor de Cristo, contemplándolo en este caso en su máxima expresión, contemplándolo en su Cruz.

El mundo sigue viendo al Crucificado como un pobre fracasado, pues yo también lo soy en ese sentido, porque estoy crucificado con Él. Pero cuando se mira con los ojos del Espíritu, el Señor, desechado por los hombres y despreciado por todos, es el modelo de Hombre triunfante, en una victoria tan inmensamente humilde, que parece un inmenso fracaso, un fracasado que se presentó al tercer día Glorioso entre nosotros.

Yo tampoco quiero éxitos Señor, no quiero que mi vida brille en este sentido, por ello te doy gracias por mis fracasos, porque ahora me voy dando cuenta en mi torpeza, que voy venciendo las batallas a las que Tu me mandas. 

Video testimonio

Artículo en Religión en Libertad

 

 

 

 

Correspondencia para el Santo Padre Francisco, en ocasión del  en ocasión a la reunión Alúmina de los obispos españoles  21/2/2014

Tengo el gusto de compartir esta noticia, que sinceramente poco me deja dormir, de la alegría de poder dirigirme a S.S Francisco, con una enorme esperanza fundamentada en la caridad de que este estudio de investigación, primeramente pueda tener constancia al menos de esta actividad misionera de investigación y divulgación. Ruego a Dios y pido a mis hermanos a su vez sus oraciones para que nuestro querido Santo Padre, no solo de su conformidad, sino que incluso pueda servirse tanto él, como toda la Iglesia de los bienes que en un principio se pueden conocer en este espacio digital. Debemos de recordar, que este estudio de investigación es apenas un bosquejo, una traza primera y no definitiva de este Misterio de la ciencia de la Santa Cruz.

Creo que mi carta no es un secreto de estado, ni posee nada que se deba de ocultar o reservar, por ello, ahora tengo el gusto de compartir esta carta que considero humildemente sencilla, directa y profunda.

 

CARTA AL SANTO PADRE FRANCISCO

S.S. Francisco

No puedo describir el gran gozo que experimento en estos momentos, por tener este don de poder dirigirme a Ud. Debo de dar las gracias a mi querido y respetado Mons. D. Juan Antonio, por permitirme transmitirle personalmente este mensaje de alegría, una buena nueva que creo que no le dejará indiferente.

Cierto es que cuando le supliqué este favor, le dije que sólo sería para entregarle dos cuartillas, pero sería imprudente por mi parte, que si después tuviese deseo de conocer más de cerca mi labor misionera desde el año 2008, no aprovechase la ocasión para que pueda valorar mejor todos los posibles detalles que pudiesen ser de su interés.

En este año que le he citado, el Señor de forma inmerecida quiso confiar en mi pobre y torpe persona uno de los Misterios más grandes y hermosos de la creación. Tuve conocimiento de este Misterio, como se podría decir, como un autómata, pero a lo largo de estos años, me sumergí casi sin ser consciente en un estudio de investigación que con gusto le presento ahora junto con mi testimonio.

Las matemáticas nos muestran la verdad de la Santa Cruz y la Santa Cruz a su vez nos muestra la dignidad más excelsa de las matemáticas. El Creador firmó con su Sello toda su creación, ya que la Santa Cruz está impresa en caracteres matemáticos en la Naturaleza y en todo el Universo, por medio de una aritmética básica que hasta un niño podría comprender. Es por ello que la Santa Cruz, desde un punto de vista científico, también es un modelo matemático universal.

 

Si le soy sincero, yo hace años hubiese dejado todo este proyecto que más que nada, ha sido mayor peso para mi cruz, pero casi después de recibir este don de Dios, Él me concedió la enorme gracia inmerecida de poder ver la luz del sol y no quedarme ciego, hasta este mismo momento. Este fuego que veo casi cada día, ha sido el que me ha dado fuerza, ha sido el Fuego de su Espíritu.

No piense que soy una persona normal, cuerda o de esos que dicen ser diferentes. No, soy un pobre loco enamorado del Señor y en parte un poco agobiado, porque siento responsabilidad sobre las almas. Creo que Ud. aliviaría esta enfermedad, si comprendiese la importancia de la predicación de este mensaje, del mensaje de la Santa Cruz, que en definitiva, es el mensaje que resume en un sencillo símbolo todas las Escrituras.

Ruego a Dios, por intercesión de su Stma. Madre por el día que podamos conocernos, para poder tratar mejor este don que Dios nos ofrece.

Se despide de Su Santidad un pobre mendigo de oraciones y a su vez un misionero por la gracia de Dios.

Jesús Del Pino Marín ( Suso +)

 

Se adjunta el estudio de investigación.

Un tríptico informativo

Tarjeta de visita.

 

 

 

 

Carta de reflexión a mi obispo, después la Misa Crismal 17/04/2014

 

Perdone Mons. D.  Juan Antonio, pero mi labor diaria se fundamenta en compartir mis torpes reflexiones con los demás. Esta pequeña inspiración que comparto hoy con Ud. me vino cuando estuve participando de la Misa Crismal, en la Catedral.

 

 Y AHORA VOSOTROS... ¿QUIÉN DECÍS QUE SOIS?

Señor, cuánto tiempo ha pasado hasta haber llegado a comprobar con certeza por mí mismo, ¡! que cuando yo no soy, es cuando Yo Soy ¡! Si, ciertamente nos llenamos fácilmente en esta vida de otros, que en muchas ocasiones no son precisamente ídolos humanos y de esta manera renunciamos de forma consciente o inconsciente en muchas ocasiones a ser verdaderamente nosotros mismos. ¿Cómo poder ser uno mismo? Pues en primer lugar amando la verdad, que es Cristo. !! Señor, sólo cuando tu vives en mi, puedo expresar vivamente ¡! Yo Soy ¡! Es evidente que si en nuestro interior no mora la verdad, tampoco gozaremos de la libertad, por tanto, el amor que de alguna manera podamos dar o recibir, lamentablemente quedará estéril. Cuánto cuesta vaciarse de los «Yo» de otros, para llegar a esta meta, pues sin ti Señor, nunca podremos llegar a ser alguien de verdad. Que importante comprender la profundidad de saber que somos unos «don nadie», que lo bueno se ve verdaderamente cuando se tiene como privilegio ser el último, porque la respuesta convencida que dieron tus Apóstoles a tu pregunta Señor, sabemos que no la dieron ellos directamente, pues detrás del telón del alma, estuvieron tus magistrales y sencillas enseñanzas, junto con el Espíritu, que como niños casi destetados, les comenzó a enseñar los primeros pasos en la fe, en la esperanza y en la caridad. ¿Tú Señor me preguntas hoy a mí? Pues hoy como tú Señor, quiero responderte: ¡! Yo Soy !! Gracias por ayudarme a ser lo que tú quisiste, mucho antes ya de que comenzases a crear todo. Lo diré tantas veces sea necesario, pues haz todo lo que quieras, todo, pero siempre, siempre estando Tú en mí.

 

 

 

Un saludo en el Señor:  Jesús del Pino ( Suso +)

 

 

 

 

Consulta al obispado «Nos hemos olvidado en esta diócesis de un santo loco o enfermo» 17/04/2014

Excmo. y Rvdmo. Sr. D. Juan Antonio Reig Pla.

Después de tanto tiempo, es un gusto poder volver a dirigirme a Ud. de nuevo, en esta ocasión para tratar aclarar una duda que tengo desde hace algo más de una semana.

Fíjese lo que son las cosas, que un amigo de Argentina me manda por correo la referencia biográfica de un santo que fue oriundo de nuestra localidad, entre el siglo XVI y principios del siglo XVII, de nombre Julián de San Agustín.

He escrito a todos mis amigos que tengo contacto electrónico de la diócesis y ninguno lo conoce. Al parecer, algunos de los sacerdotes que he consultado de la diócesis, tampoco tienen conocimiento de este santo.

Después de dejarlo macerar un poco, he creído conveniente dar constancia de este presunto olvido, que se podría considerar como algo impropio por parte de nuestra Iglesia, concretamente de nuestra diócesis. Sería una lástima haber perdido la memoria de este santo, para que de igual manera que se hace con otros santos por medio de la tradición, poder promulgar su ejemplo de amor a Dios y al prójimo, poner en conocimiento sus virtudes más heroicas, en definitiva, conocer su vida de entrega a Dios.

Le voy a facilitar el enlace que me adjuntó mi amigo que es la fuente de esta información y si le parece, le adjunto a este mismo mensaje a continuación esta breve biografía de este santo, que como podrá comprobar, ha despertado en este servidor un sano interés por conocer algo más de su vida.

 

 

 

Fuente

 

 

 

 

Carta a mi obispo, enviada a las todas las parroquias de nuestra diócesis de Alcalá de Henares. 11/05/2014

Excmo. Rvdmo. Sr. D. Juan Antonio Reig Pla.

          Es un gusto poder dirigirme de nuevo a Ud. en primer lugar para felicitarle las pascuas y para compartir esta comunicación que he enviado a todas las parroquias de la diócesis que preside, en este día del buen Pastor. Gracias a Dios he tenido el tiempo y la molestia de preocuparme, como imagino le pueda preocupar a cualquier laico sensibilizado, por los pastores que dirigen la Iglesia de Cristo, pero en general por todo el cuerpo que lo forma.

          Cierto que esto puede ser una buena iniciativa, pero creo que lo es mucho mejor cuando aparte de preocuparme por nuestra Santa Iglesia, con todos los miembros que formamos parte de ella, es parte de mi preocupación como es obvio, la gente que se queda fuera por nuestra causa.

          Creo no es suficiente orar por los sacerdotes, familiares o sean quienes sean, pues tan importante es la oración para tomar impulso, como seguir la respuesta de este impulso que sería la acción o lo que comúnmente conocemos como las obras. La oración en muchas ocasiones nos es lo más cómodo y ahí dejamos las cosas. A mi particularmente me cuesta muchísimo el hecho de tener que  hacer correcciones fraternales, pues desde hace tiempo sé por la propia experiencia que el que la pueda o quiera hacer, es el que por lo común va a sufrir más, porque en primer lugar tiene un mayor conocimiento que por el contrario al receptor que viene a ignorar más o le parece casi todo indiferente.

          Estoy seguro que el Señor poco a poco me ayudará a seguir implicándome y comprometiéndome más, primero con esta diócesis y después con lo que Él me valla pidiendo, bajo mis limitadas posibilidades físicas y/o psíquicas.

 

REZO POR TI SACERDOTE, PERO...

 

 

 

Cristo sudó sangre en Getsemaní y a lo largo de la historia ha habido sacerdotes que han hecho sudar sangre a la misma Iglesia Santa.

Yo rezo por ti sacerdote, pero si tienes demasiadas dudas sobre tu vocación, estas amargado y sólo valoras una paga que perderías si llegases a renunciar, piensa que harías mucho bien la Iglesia y también a ti mismo, si coges otro camino que no impida éste a muchos más.

Fuente

 

Esta es una breve entrada publicada el 7 de mayo, en el grupo «Únete al símbolo universal de la libertad», que es una página en la red social Facebook asociada a la, Web homenaje a la Santa Cruz, ambas administradas por este servidor, desde hace algo más de 2 y 5 años respectivamente.

Esta entrada ha sido valorada por varias docenas de personas, pues mi grupo tiene un alcance relativamente humilde, pero nos puede ayudar a tener una perspectiva a una escala más amplia sobre el presente manifiesto. También se puede observar cuando se ingresa en el enlace electrónico que aquí nos precede, que varios católicos como este servidor, no solo lo han valorado positivamente, sino que también se puede comprobar que lo han llegado a compartir con otras amistades. Sólo ha habido una excepción, pues un hombre de buena voluntad expuso su queja o su corrección –tal como él lo expresó- comentando en resumen que, esta entrada no parecía que fuese católica. Después de haberle dado una respuesta formal, hasta este momento presente, no ha mostrado ni tan siquiera un gesto de educación o de respeto, después de haberme molestado en compartir la respuesta que esta persona debiera de esperar por mi parte y que a pesar de ser también notificado automáticamente por el mismo sistema, es la misma que ahora considero que puede ser de provecho, para poder aclarar mejor este manifiesto que nos consta en la cabecera del presente comunicado:

 

Respuesta

Amén por tu oración a los sacerdotes Miguel y, gracias por tu corrección fraternal, pero ¿Dices que mirar por la grey y por los perdidos en este mundo, no es católico? Valla que si me dejas K.O hermano, porque aquí nadie está haciendo nada inmoral. Primero se ora por ellos y segundo, claramente se puede leer que no se está echando a nadie, sino que en todo caso, se les invita a discernir, de la misma manera que te invito ahora a que lo puedas hacer con esta breve retórica. En parte comprendo que te sean chocantes estas torpes palabras mías, porque de la misma manera un médico sin cursar su carrera y demasiado verde, también podría pensar que cortar una pierna o un brazo a alguien, en este caso sería algo inhumano. Pero todo cambia de color cuando conoce la verdadera gravedad de lo que supone que una persona padezca un cáncer o una gangrena. Te aseguro que éste ya sería un medico que ha cambiado de opinión, con conocimiento y madurez, porque ya sabe que por medio de esta praxis se salva a una persona, aunque pierda parte de un miembro, si. Cierto es también que esto puede suponer un trauma y un dolor muy grande para la misma persona y seres queridos, pero te invito -como digo- a que pongas todo esto en la balanza de la conciencia general de la Santa Iglesia y de la misma Justicia del Dios Altísimo. Además, debe de hacerte entrar en razón-espiritual aquellas palabras del Señor: «Por eso, si tu ojo derecho te está haciendo caer, sácatelo y tíralo lejos; porque más te conviene perder una parte de tu cuerpo y no que todo tu cuerpo sea arrojado al infierno. Y si tu mano derecha te lleva al pecado, córtala y aléjala de ti; porque es mejor que pierdas una parte de tu cuerpo y no que todo tu cuerpo sea arrojado al infierno» (Mt. 5, 29-30). Amigo Miguel, como suelen decir algunos profanos a la ligera: No podemos ser más papistas que el Papa. Claro Miguel, por Dios, no sólo esto es muy católico, sino que debería de ser esta más una labor de la propia pastoral, dándole mayor importancia de la que se da en el mismo seno de la jerarquía, por parte además de este miserable que te escribe y todo aquel que tenga un mínimo de sensibilidad ante esta difícil situación. Es mejor y también más comprometido orar y decir algo, que sólo orar y descartar las intenciones de los demás ¿No te parece?

Se ha dirigido a Uds. un laico jubilado con 35 años, perteneciente a la diócesis de Alcalá de Henares, concretamente de la Parroquia de San Juan de Ávila. A mis amigos les digo que hago vida paulina, porque me gusta moverme por varias parroquias o lugares de culto de mi ciudad. Soy voluntario en una O.N.G desde hace 5 años en una residencia de ancianos, he sido cursillista y actualmente también soy desde el año pasado para gloria de Dios, un hermano más dentro de la Adoradación Nocturna de Alcalá.

Quisiera encomendar esta intención a san Julián de San Agustín (1550-1606). Este hombre vivió en Alcalá de Henares y murió de igual manera en esta ciudad. A este santo que parece que tenemos olvidado en esta diócesis, lo tomaron por loco ¿Será por esto que no queremos hacer memoria de él? De igual manera que este servidor que les escribe, pensaban de él que era un trastornado, por lo que no le permitieron ingresar fácilmente en una orden. Evidentemente no soy santo como san Julián, pero me cuesta comprender, a pesar de lo frecuente que sale esta expresión de la boca de muchos sacerdotes, cómo aún no tenemos consciencia de que los caminos de Dios, no son los nuestros.

Quizá el Señor en su día no me quiso como sacerdote, pero sí que tengo la libertad de velar o procurar que, lo que no me dejó ser la Santa Iglesia, pueda serlo en ustedes, sin dejar de ser lo que soy. Hace tiempo que comprendí que mi camino no era el del sacerdocio, pero gracias a Dios me siento misionero. Si, un misionero con doble cara, porque soy misionero por el ejercicio diario y porque soy un enfermo mental. Ya saben que los enfermos, son también misioneros, cuando ofrecen su sufrimiento al Sacrificio Redentor del Señor en su Santa Cruz.

Les invito a que conozcan mi espacio digital, que ahora lo hago como algo de Uds. propio, para que conozcan mi testimonio, mi estudio de investigación y mis torpes palabras, que en definitiva es lo que viene a ser a grandes rasgos mi labor misionera. Cierto es que no ingresé en los dos seminarios en los que llegué hacer mi solicitud, pero «¡Ojalá pudierais soportar un poco mi locura! ¡Sí que me la soportáis!» (2 Co 11; 1). Ahora gracias a Dios les puedo decir, que he estado en uno de los mejores seminarios de España y posiblemente de todo el mundo. Si, este servidor estudió en tres ocasiones en el Psiquiátrico del Hospital Universitario Príncipe de Asturias. Ya saben Uds. que la gracia de Dios lo transforma todo, así que ahora soy, lo que soy.

Aprovecho esta ocasión, para mendigar vuestras valiosas oraciones, pues tengo mucha necesidad. Espero que pueda recibir esta limosna también por vuestra parte.

 

 

 

 

 

 

Carta general dirigida a todos los obispados de España «El temor al silencio administrativo de mi Iglesia» 28/05/2014

Excmo. y Rvdmo.  Sr. D. Juan Antonio Reig Pla.

Me dirijo a Ud. para saludarle en esta ocasión de nuevo, siempre a la espera y atento a las palabras de la Iglesia, que ha sido mi maestra compartiendo sus enseñanzas, su Magisterio y a su vez, bien sabe Dios que también me ha puesto a prueba en sus muchos defectos. Creo que gracias a Dios he superado hasta el momento la prueba, dichoso ahora de poder afirmar además que no sólo la sigo amando, sino que en el suceso de muchos dolores y agravios que me ha ocasionado, el Señor me ha confiado su Santo Espíritu para también saberla defender. En esta apología sin descanso por diferentes flancos, cuando otros ofendidos han compartido sus experiencias con este servidor, si se me permite la comparación he tenido su queja hacia la Iglesia de Cristo, solo como unas migajas o cosas de niños, sin que previamente hubiesen tenido como defensa, como es mi caso gracias a Dios, mi propia autocrítica, es decir, el testimonio que comparto abiertamente por escrito desde hace casi tres años y que hasta hace unos meses también está disponible por medios audiovisuales.

Como digo, no quiero quitarle mucho tiempo, pues sólo tenía intención de comunicarle mi gran sentir al respecto. Sólo quisiera decirle como responsable de su diócesis y tras el suceso de estos años, después de haberme dirigido a cientos de miembros de la jerarquía de la Santa Iglesia que, prefiero mil palos de los hombres por haber dicho algo «malo» a sus pareceres, a que la vida en su final me termine dando un solo palo, pero en este caso por no haber hecho nada.

No temo al sufrimiento, porque desde hace tiempo lo tengo como amigo, compañero y maestro. No temo al dolor porque me puede seguir ayudando a hacerme un poco más humilde. No temo a la tribulación, a los problemas de esta vida, porque he aprendido que los problemas bajo la gracia de Dios, son en sí la mayoría la misma solución, necesarios para dar gloria a Dios y para crecer a su vez en madurez o espiritualmente. No temo a los halagos, ni a las palmas, porque he sabido reconocerme en estos años, como un pobre enfermo mental, un don nadie y gracias a Dios también me tengo por torpe, necio e inútil. No temo al desprecio, porque lo prefiero mil veces antes que vivir en la mentira de creer que soy amado. El insulto por el Señor, me ha edificado muchísimo, enseñándome a bendecir y haciéndome sentir a su vez más útil para el Señor. No temo la tentación, porque soy consciente que como un metal me templa, para poder ser más dúctil. No temo a que me llamen orgulloso, porque desgraciadamente lo soy, aunque tengo claro que el camino de la humildad, es para todos los que reconocen su orgullo cada día y no para los que dicen o creen ser ya humildes. No temo la soledad, porque en ella me encontré con el Señor de verdad y en la posibilidad de quedarme sólo, no sería en verdad una desgracia para el cristiano de verdad, con independencia al gran dolor que se pueda experimentar, porque fue el Señor quien experimentó primero esa soledad absoluta de los suyos y en esta cruz, podemos ser llamados también a imitarle. No temo los momentos crudos que el hombre evita por todos los medios, porque fue en mi única depresión cuando el Señor sembró en mi corazón la semilla misionera. No temo que me llamen loco o que confundan la pasión, que es un complemento de la verdad con la euforia, porque ha sido esta enfermedad a los ojos del mundo la que ha roto mis pobres limitaciones y ha sido la que me ha ayudado a ser mejor amante de Dios y de los demás, por tanto, no solo ha sido esta enfermedad la que me ha curado, sino también la que tanto me ha enriquecido. No temo a la ciencia, porque habiéndome hecho necio, torpe e inútil como ya he confesado, me ha hecho comprender que es mucho más necio, torpe e inútil aquel quien no  sabe o no puede llegarlo a reconocer por sí mismo, por tanto gracias a Dios, veo la gran ventaja que tengo con respecto a muchas de estas personas, sin necesidad de cursar largas carreras o estudios de post grado y sin necesidad de tener tampoco tantos kilómetros de lecturas. No tengo temor a nuestro enemigo, porque inmerecidamente en el campo de batalla de un psiquiátrico; campo que le deseo a todo aquel que tenga intención de hacerse un guerrero de Cristo, he tenido el gusto de poder comprobar, a pesar de que Uds. no me quisieran como sacerdote, que con un simple dedo en el Nombre glorioso de Ntro. Señor Jesucristo, una pobre atormentada quedó liberada de las garras del maligno, estando atada a una cama. Esto aconteció entre otros diversos combates que el enemigo quería poner fin con amenaza y violencia, pero sin que gracias a Dios tuviera éxito.

Espero que no sea un atrevimiento por mi parte el hecho de poder decirle que después de lo que le acabo de ir citando en el párrafo anterior, tal como si fuesen gotas de conocimiento que a lo largo de estos años se han ido condensando en mi pobre interior, creo que muchos de estos argumentos personales podrían ser, sino todos, gran parte de las razones y fundamentos que nuestro querido Apóstol San Pablo pudo llegar a sintetizar mejor, como bien sabemos, en una de sus tantas profundas citas que tan buen sabor pueden dejar al paladar espiritual. Esta cita a la que me refiero acuñada por él, debería de ser para todos nosotros chispa o fuego, para así poder acrisolar cada día que crezcamos nuestro fervor cristiano, al transmitirnos que «para mí la vida es Cristo y una ganancia el morir» (Flp. 1: 21).

Como despedida, le ruego que pida por este pobrecillo, porque después de tanto tiempo tratando de comunicarse con la jerarquía y otros hombres que dicen ser de Dios, le confieso que tengo algo a lo que con respeto tengo un enorme temor. Después de lo que le acaba de confesar, sólo, solamente tengo un miedo que me paraliza y este miedo es ocasionado por el conocimiento basado en una larga experiencia de gran silencio administrativo por parte de la Iglesia Católica.

Le ruego que atienda esta preocupación, para que lo ponga en sus intenciones urgentemente, porque le aseguro que lo que le acaba de confesar con mucha preocupación, no es algo baladí.  Que el Señor nos ampare y nos ayude, para poderle dar la gloria que merece y aunque sabemos que nunca lo podamos llegar a conseguir como debiera de ser, trabajemos al menos como si pudiésemos llegar a corresponder con su amor y todos los dones que recibimos en cada momento de su infinita generosidad.

 

Para servir, se despide atentamente.: Jesús del Pino Marín ( Suso + )

 

 

Resolución final del obispado de Alcalá de Henares el 14/07/2014 referente al permiso que hice para vestir un hábito «Anteproyecto Espiritual» con fecha de entrada 26/12/2013

 

Excmo. y Rvdmo. Sr. D. Juan Antonio Reig Pla.

Comprendo que sea un hombre tan ocupado y ruego a Dios que el Señor le ilumine para que sepa discernir siempre las prioridades en sus labores pastorales. Servidor se lo pide y le ruega también se le pueda pedir a Dios esta gracia para mí.

Debido a que también tengo mi agenda, gracias a Dios, desde el día 14 de junio esperaba reunirme con Ud., previa solicitud a mi director espiritual, en vista a poder aclarar las razones de su negativa, para poder llevar un hábito. Recordará que hice la solicitud o pedí este permiso el 26/12/2013 y hasta el momento sigo a la espera de poder tener un argumento mayor, porque con indiferencia a mi enfermedad mental, gracias a Dios soy persona.

Sabiendo que comprenderá que debo de seguir mi agenda como todo el mundo debiera de seguir, en vista a que no me han dado respuesta a ninguna comunicación que he presentado por medio de mi director, durante estos últimos ocho meses, por no hacer referencias más remotas por medio del correo electrónico del obispado o personalmente a Ud., me temo que no voy a poder tener la ocasión de reunirme antes de finalizar este mes de agosto. Por ello, para que conste y no se pierdan más mis comunicaciones, en adelante procurare en la medida de las circunstancias certificar las cartas.

Esta comunicación que le envío, se supone que la tenía preparada para entregársela en mano en esta reunión que al parecer queda en el aire. Si Ud. tuviese deseo de aclarar o dialogar con tiempo todo esto, con gusto estaré a la espera de su respuesta.

 

Att: Jesús del Pino Marín (Marín)

8/8/2014

 

Excmo. y  Rvdmo. Sr. D. Juan Antonio Reig Pla.

Tras casi ocho años frecuentando los Sacramentos, después de haber intentado ingresar en el seminario de Huelva y en el de Madrid sin una resolución conforme y tras haber intentado ingresar en el Movimiento Entreculturas como misionero, el denominador común, como ya sabe, ha sido una presunta enfermedad mental, que ahora gracias a Dios, abrazo como mi preciosa cruz. Después de someterme durante más de siete años a una dirección espiritual con D. Javier Ortega, Vic. Ep. de la diócesis, haberme consagrado de forma privada el 25/3/2010, para después formarme en el Instituto Diocesano Santo Tomás de Villanueva durante tres años consecutivos, sin interrumpir mis labores misionales en la Web que administro desde hace seis años, junto con el resto de mis actividades en las redes sociales.  Debo de hacerle saber además que hace unas semanas, para gloria de Dios, he recibido una placa de agradecimiento de la ONG que formo parte, por mi actividad como voluntario en la Residencia Francisco de Vitoria, por el hecho de haber cumplido cinco años consecutivos en el ejercicio. Después de esta labor, me gustaría cuantificar de alguna manera mi celo por mi Iglesia y aunque se puede tener una referencia en el grupo que administro en Facebook, en el que hoy somos casi 3000 suscriptores, queda a disposición de cualquier interesado un amplio historial o registro  de conversaciones, dónde se demuestra mi defensa a la Iglesia de sus ataques frecuentes. Por otro lado, no ignoro que mis torpes escritos, han interpelado de muchas formas, particularmente a la jerarquía, porque creo en una Iglesia mejor para todos y trabajo en ello. El 26/12/2013 presenté a D. Javier el Anteproyecto Espiritual  «La Familia de los Sencillos», con una intención explícita y ferviente por querer salvar el hábito, aunque al parecer, estos argumentos han vuelto a ser por parte de mi obispado, una causa de nuevo rechazo hacia mi persona.

Han pasado casi ocho meses y tras haber confeccionado personalmente mis propias vestiduras, después de haberme hecho unas fotografías mi director espiritual, con el fin de buscar su conformidad, el día 14 del presente mes de julio, él mismo me transmite su respuesta, que al parecer sin tener en cuenta mi gran esfuerzo, literalmente se resume en tres sencillos monosílabos: «No lo veo». Debido a mi torpeza, le pido disculpas ya que no comprendo el razonamiento o los condicionantes que le han motivado, para tomar esta última decisión. Por ello, éste mismo día le rogué a D. Javier antes de despedirme, que tenía deseo de que me lo pudiese comunicar personalmente, antes del día 26 de este mes. Trataré de preocuparme e insistiré lo posible, para que podamos tener al menos una breve reunión, antes de este día. De antemano permítame ser prudente y adelantarme con esta carta, para tratar de fundamentar algunas razones, por las que no debiera de tomar mi alegato ante esta nueva negativa, como un acto de desobediencia hacia Ud. que es mi obispo.

Antes de nada, quisiera comunicarle que en estos últimos dos años, he tenido que hacer especialmente un esfuerzo de discernimiento y en el tamiz de mi conciencia, han quedado varias opciones que quisiera compartir ahora con Ud.:

  1.             Plantearme dejar la Iglesia Católica, con el fin de ser protestante. Esta opción supone un acto de cobardía y de poca hermandad, porque aunque sea despreciado y rechazado por Uds., sé que el Señor puede valerse aún de mi pobre persona, pero con la ayuda de los Sacramentos. De esta manera puedo ser más de ayuda aquí que en otras comunidades cristianas, de las cuales también me compadezco, porque podrían hacer mucho bien desde su seno, pero bajo la gracia de Dios, aprendiendo a aguantar como servidor este recio temporal, en vez de tener que ser un cristiano autónomo, que es  mucho más fácil. Por tanto, me niego a ser cristiano por cuenta ajena, pues además el Señor nos dijo que Él tampoco nos abandonaría hasta el final de los tiempos y, este servidor tampoco lo hará hasta que Él lo disponga.

  2.             Seguir haciendo un mantenimiento espiritual o aceptar la normalidad de la tibieza de la gran mayoría de mis hermanos católicos. Esto supondría tener que seguir amoldándome a un patrón definido, dónde prácticamente todos debemos dejarnos automatizar por una serie de «costumbres», con escasas posibilidades de amar a Cristo con toda libertad, es decir, en espíritu y en verdad. Todos debemos de recibir la comunión según unas «normas», que es «lo que hacen las mayorías», según me dijo un sacerdote de la diócesis, para supuestamente no llamar la atención y no perder mucho tiempo en las filas. Tampoco podemos dar testimonio, porque según dicen otros sacerdotes, provocamos a los demás. En definitiva, dejamos de ser guerreros de Cristo, para estar todo el día fumando la pipa de la paz, con miedos y complejos, con nuestro relax, comodidades y lagunas de ignorancia, razones por las que no terminamos de ser conscientes de que ésta postura, no ayuda a salvar almas. Esta postura es muy egoísta, porque hace pensar que «como ya estoy casi salvado», pues ¿Para qué vamos hacer más que rezar por los demás? Al parecer, creen o les gusta creer que lo de las obras, es sólo para los «profesionales o capacitados».

            Por esta maraña tan tupida, descarté la opción de ser un hombre tibio, pues prefiero que los hombres me den palos por hacerlo «mal», que la Vida al final me lo termine dando por no hacer nada. Estas palabras personales son bastante análogas a aquellas palabras de S.S. Francisco, «Prefiero una Iglesia accidentada, herida y manchada por salir a la calle, que una Iglesia enferma por el encierro y la comodidad de aferrase a las propias seguridades. No quiero una Iglesia preocupada por ser el centro y que termina clausurada en una maraña de obsesiones y procedimientos». Creo que con estos argumentos serían suficientes como para haberme ahorrado esta última comunicación. Pero lo importante ahora es que debe de cuestionarse seriamente, según nuestra presente realidad junto con estas palabras del Santo Padre, si es este servidor el único enfermo o desgraciadamente son muchos más los miembros de la Iglesia los que en verdad también lo están. Espero que esto no le ofenda a nadie, porque estar enfermo es algo humano, pues antes de ofenderse, piensen que este servidor es un enfermo más y me ofendería más bien a mí, en todo caso, el hecho de que esto les pudiese ofender.

En definitiva, la mejor opción es rebelarme contra mis miedos y tibiezas. Efectivamente, esto implica directa e indirectamente, rebelarse contra los miedos de otros cristianos que están inmersos en su tibieza. Esto ha hecho acontecer que muchos de los miembros de la Iglesia sean cada vez menos sensibles a la causa de Cristo, lo que ha ido volatizando la autoridad eclesial, para ir menguando a un puro poder administrativo.  

De partida puedo decirle que las razones por las que creo que debo de vestir mis vestiduras, se fundamentan en parte en esta introducción previa, dónde muestro mi interés y esfuerzo por querer ayudar a mi Iglesia, sin mirar mis limitaciones, aunque ¿No sería mejor que fuesen Uds. más conscientes de la suyas? Como dice el Señor, la fe mueve montañas y si Dios quiere, mi fe seguirá siendo con independencia a las limitaciones que ven en mi persona; creer que puedo ayudarles, aunque crean que no me necesiten o no lo deseen por mi parte. Deben de saber que no es sólo importante ayudar, pues también es vital dejarse ayudar, porque se enseña a otros a que se dejen ayudar, es decir, a ser humildes, pero hasta el momento han rechazado mi ayuda, que aunque no valga nada, este gesto por parte de Uds. queda como un poso. Las razones son evidentes, pues ¿Mi enfermedad mental es para Uds. una barrera para poder llamar almas o quizá les humillaría que un pobrecillo como yo pudiese hacer algo más que Uds., después de estos rechazos que hacen con relativa frecuencia a otras personas? Pues el Señor podría valerse de este pobrecillo si Él lo quisiera. Recuerden aquellas palabras del Señor, «Porque todo el que se ensalce, será humillado; y el que se humille será ensalzado» (Lc 14, 11). Por mi parte, debo de decirles que, ha supuesto una gran humillación el hecho de haber compartido mi testimonio personal, desde hace ya casi tres años y gracias a Dios, aún sigo desangrándome. Debemos de recordar que en el Antiguo Testamento, el Señor pedía víctimas expiatorias sin defectos y sin tacha, pero que sepa este servidor, no se dice nada de cómo tenían que ser los sacerdotes, aunque cuando dice San Pablo que los candidatos tienen que ser intachables (Ti. 1, 6). ¿Se refiere a ser conformes a la Voluntad de Dios o esto abarca toda la dimensión humana? Aún así, nuestro gran San Pablo no debía de estar tampoco apto como este servidor, porque en ocasiones se definía a sí mismo como un enfermo, «¡Ojalá pudierais soportar un poco mi locura! ¡Sí que me la soportáis!» (2 Co 11; 1). Ciertamente fue más adelante el «Derecho Canónico» el que tampoco  permitió a mi querido padre poder ser sacerdote, por una operación de espalda a pesar de llevar cuatro años en el seminario de Málaga. Un Derecho bastante frío, por cierto, dónde al parecer no se examinan los corazones como es debido, pues el mío quedó roto en aquella ocasión, alegando Uds. que no tenía posibilidades, por mis defectos psíquicos y físicos. Quisiera preguntarles ahora, ¿Cómo puede ser que le digamos a una mujer que no aborte, porque su criatura venga con defectos físicos y/o psíquicos y, después a éste o a este mismo servidor que le escribe, que podría estar perfectamente representándole, dicen Uds. que no vale?  Pero, ¿Es que no se dan cuenta Uds. de que a mí también me han abortado del Cuerpo Místico de Cristo? Me quedo más perplejo cuando dicen después que, estas criaturas son la alegría de la casa y así es, no lo dudo ¿Pero porqué no me dejan alegrarles a Uds. un poco? Les digo esto, porque hace unos meses me decía un sacerdote de su diócesis, que muchos de Uds. están amargados y es que no pueden pretender hacer del Cuerpo de Cristo un Cuerpo de élite, porque si cuentan sólo con sus capacidades, se van a seguir frustrando, viviendo en esta confusión, que en el fondo saben  que no se fundamenta en absoluto  en la caridad. Definitivamente me causa dolor decirlo y si lo digo es porque les he perdonado, pero ya sé que soy un aborto. Desconozco si lo que les voy a decir a continuación, confirme definitivamente por parte de Uds. mi enfermedad mental o quizá sean más conscientes en adelante de una madurez psíquica y espiritual, que es lo que probablemente han descartado todos Uds. hasta el momento, pues termino dándole las gracias a Dios, por haber podido llegar a ser como un aborto, para ahora ser el último.

Sabemos que el concepto de «debilidad» humana y nuestras «limitaciones» no están ni si quiera reconocidas lingüísticamente como sinónimos en nuestro vocabulario, ¿Pero en nuestra comprensión espiritual, deberíamos de comprenderlo plenamente de esta misma manera? Es por ello que quisiera darles esta garantía por mi experiencia de que esto es verdadero, pues si San Pablo encuentra su fortaleza en su debilidad (2 Co. 12, 10), también la podemos encontrar en nuestras limitaciones, enfermedades o todas aquellas barreras que para la «razón» son a simple vista una invalidez o impedimento, que en verdad pueden ser recipientes muy dignos, para que Dios pueda dispensar sus gracias y bendiciones, es decir, dónde puede llegar desarrollarse mejor la fortaleza o en general, el resto de los Dones del Espíritu. Me pregunto, ¿Porque tras estos años tratando de romper la urna de cristal de la Santa Iglesia con mi labor insistente, únicamente  sólo han sido capaces de ver mi debilidad? «Al contrario, Dios eligió lo que el mundo tiene por necio, para confundir a los sabios; lo que el mundo tiene por débil, para confundir a los fuertes; lo que es vil y despreciable y lo que no vale nada, para aniquilar a lo que vale». (1 Co 19: 27-28).

El Catecismo de la Iglesia Católica, en el número 2408, dice lo siguiente: «No hay robo si el consentimiento puede ser presumido o si el rechazo es contrario a la razón y al destino universal de los bienes. Es el caso de la necesidad urgente y evidente en que el único medio de remediar las necesidades inmediatas y esenciales (alimento, vivienda, vestido…) es disponer y usar de los bienes ajenos». Teniendo en cuenta este punto del Catecismo, me va a permitir que extienda estos bienes materiales a los bienes espirituales, que sin duda priman sobre todos los demás, para que sean conscientes de que todo esto ha ido desembocando en una grave incoherencia, pues sólo tienen que observar el contraste entre este punto del catecismo y esta última negativa por su parte. Después de tantos años teniendo necesidad de crecer en la vida espiritual y de quitarme la misma Iglesia este alimento de la boca, perdóneme monseñor, pero como puede comprobar en este caso, no desobedezco su orden, pues es más bien mi hambre ante esta injusticia, que atenta directamente contra mis virtudes y mi vida ascética. Tengo que vestirme, porque he consumido con paciencia, gracias a Dios, en estos ocho años las vías «administrativas», por lo que ruego a Dios que si no es ahora, comprenda mi postura más adelante. Efectivamente, sabemos que esto no significa que una persona se tome la justicia por su mano, sino que, agotados todos los procesos ordinarios para obtener lo que es propiedad legítima, el obtenerla sin conocimiento o consentimiento del injusto propietario, no puede considerarse un robo, ni en este caso particular que hemos extrapolado, como una desobediencia.

Por último permítame exponer mi última justificación, centrándonos más ahora en mi «problema de salud mental», que en verdad, hace mucho que dejó de ser un problema, para ser en verdad mi solución. Si no han tenido en cuenta el amor que tengo a Dios con independencia a mi enfermedad, valiéndose de unos pobres patrones que se han calibrado a la luz del «Derecho Canónico», deben de saber que aquellos que hicieron esta injusta ley, se les olvidó –permítame la expresión popular– la trampa y me explico: Estas leyes eclesiásticas están hechas y fueron hechas para personas con patrones normales, de cordura, corrientes, lúcidos, convencionales, continuos, ordinarios, metódicos, sensatos, moderados, cuerdos, cabales, etc., etc., etc. Pero es que gracias a Dios, este servidor es primeramente un pobre enfermo mental como ya tienen claro y, por estas razones, quedo excluido de estas preformas. Es así que, si están plenamente convencidos de que soy un enfermo mental, ante el cielo y la tierra, estoy exento en este caso preciso y concreto de seguir este derecho que les ampara como una «maraña de obsesiones  y procedimientos»,  precisamente por una falta de conciencia o de facultades psíquicas por mi parte, que al parecer sí que gozan Uds. Desde los ambones nos lo dicen incesantemente que, debemos de ir en contra de la corriente del mundo, pero con dolor tengo que decir que, pocos saben que tenemos que remar también en contra de nuestra Iglesia, no para hacer la puñeta como hacen otros, sino para que otros despierten y puedan mover sus remos.  Muchos de Uds. nos han hablado de la santa rebeldía, aunque no considero tener que hacer uso de estos epítetos, porque estas justificaciones que le presento, son gracias a Dios un autentico bálsamo para mi conciencia, pero aún así, le pido perdón por todas las molestias, que mi amor y pasión por el Señor le han ocasionado a Ud. o a cualquier sacerdote. Soy consciente en muchas ocasiones de que soy insoportable, porque la Justicia de Dios no la sabe aguantar cualquiera.

Sé que los comienzos no son fáciles, pero si no me aceptan, no me queda más remedio que ser parte de vuestra cruz, pero porque Uds. así lo desean, como lo ha sido durante estos años la Santa Iglesia para mí. Sepan que el perdón me ha llevado a este extremo, pues «a quien poco se le perdona, poco ama» (Lc. 7, 47). Ahora que acepto este sacrificio por amor, tengo gran serenidad, gracias a Dios, para salir del paso ante esta situación personal, consciente de una gran labor por delante. Cierto es que cuanto más difícil lo tenga, más gloria podré darle al Señor. Sepa que de darse un caso hipotético en el que abandonase este anteproyecto con intención de querer salvar el hábito, bajo mi conciencia, sería como omitir un bien y esto supondría un pecado. Invertiré los talentos del Señor y como Gamaliel, me mantendré con esperanza para que podamos llegar a pensar en común que, «todo lo que es de Dios permanece» (Hch.  5, 39). Por mi parte, le confieso que no tengo nada que perder, sino más bien Todo por ganar.

Me despido transcribiéndole el primer párrafo introductorio del anteproyecto que le presenté, a finales de diciembre del año 2013. «Después de ser anunciado el mensaje de S.S Francisco, dónde nos comunicaba que «no hay que tener miedo de renovar las estructuras de la Iglesia», debo de manifestar que con independencia a mis circunstancias personales pasadas y presentes, no me ha dado vértigo presentar este anteproyecto espiritual a las autoridades eclesiales de la diócesis a la que pertenezco, que es la de Alcalá de Henares». De nuevo, gracias a Dios no me da vértigo recordar a mi diócesis y a todas las demás diócesis dónde esta injusticia pueda hacer eco, aquellas otras palabras del Santo Padre Francisco que tanta resonancia hicieron en su día y que a este servidor tanto le han inspirado; palabras muy oportunas con las que aprovecho, para despedirme hasta la próxima, si Dios quiere: «Quiero lío en las diócesis». «Que me perdonen los obispos y los curas, si alguno después le arma lío a ustedes, pero es el consejo. Gracias por lo que puedan hacer».

 

 

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Ruego que pueda encomendarme en sus oraciones:

Jesús del Pino Marín  (Suso +)

8/8/2014

 

 

 

 

 

Carta al Presidente de la Conferencia Episcopal Española Mons. D Ricardo Blazquez 7/102014

Certificado

 

Mons. D. Ricardo Blázquez Pérez.

Recuerdo el día en que Ud. salió elegido presidente de la Conferencia Episcopal y lo que más me llamó la atención fue que Ud. fuese obispo de Valladolid; pues pronto se me vino a la mente la Gran Promesa del Sagrado Corazón de Jesús, al Beato Bernardo de Hoyos.

Le escribo para ponerle brevemente al corriente sobre algunas cuestiones personales que incumben especialmente de forma directa e indirecta a mi persona y a la diócesis a la que pertenezco, que es la de Alcalá de Henares, así como sus periferias. Créame que a pesar de la documentación que le adjunto, trato dentro de mis circunstancias ser breve y escueto. Por ello a partir de este momento, quisiera quedar a su disposición, para poder tener –si fuese posible – una recepción por su parte.

Me dirijo esperanzado, con el fin de que pueda Ud. atender a la importancia de mis torpes palabras, poniéndole un poco al corriente de mi actividad misionera.

Llevo casi ocho años frecuentando diariamente los Sacramentos bajo la dirección espiritual de D. Javier Ortega, desde hace más de 7 años. Hace tres años quise contar mi testimonio de una forma clara y sencilla, con todos mis pecados. ¿Una locura? Si y no, porque ahora volvería a hacerlo, sólo por la fuerza que me ha dado esta manifestación en mi ejercicio. Esto fue después de mi tercer ingreso psiquiátrico, que me hace pensar en muchas ocasiones, que si San Pablo estuviese entre nosotros, estaría contento, como lo está este servidor «¡Ojalá pudierais soportar un poco mi locura! ¡Sí que me la soportáis!» (2 Co 11; 1). Hace casi un año, presenté en mi diócesis un anteproyecto espiritual «Familia de los Sencillos» que no sólo ha sido desestimado, pues aún espero una respuesta formal. Tomando las palabras del Santo Padre «Quiero lío en las diócesis». «Que me perdonen los obispos y los curas, si alguno después le arma lío a ustedes, pero es el consejo. Gracias por lo que puedan hacer». Por esta misma razón, el 27 de julio tomé el hábito confeccionado personalmente, junto con mis compañeros de la Adoración Nocturna de Alcalá de Henares.

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En primer lugar, quisiera confiar en sus manos un manuscrito personal que viene a ser un documento conciliar entre la ciencia y la religión. En este documento se pone de manifiesto la verdadera y genuina vocación al auxilio y consuelo humano, siendo un documento interdisciplinar entre la psicología humana y la espiritualidad cristiana. Cuento en la actualidad con la referencia del Dr. Alberto Fernández Liria, que es el mayor responsable del área de psiquiatría del Hospital Príncipe de Asturias, el cual me comentó de forma libre y personal que este documento que le presento le parecía buenísimo. Se enfatizan los valores del esfuerzo y del sacrificio, las relaciones humanas, el sufrimiento, englobando todas estas dimensiones a lo que vendría a ser la verdadera madurez humana. Como uno de los puntos más fuertes, se plantea la posibilidad de que la curia renunciase libremente a sus salarios, para poder dar ejemplo a los hombres de ciencia y estos se vuelquen a los más necesitados, sin necesidad de medios económicos.

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Por otro lado con dolor le adjunto un argumento de defensa de una denuncia que me puso la Universidad San Pablo CEU por amenazas. El Señor nos dice que «Yo reprendo y corrijo a todos los que amo. Por lo tanto, sé fervoroso y arrepiéntete» (Ap. 3, 19). Esta ha sido la clave de mi labor, de mi apostolado con esta institución y desgraciadamente, con guante blanco me han respondido con gran injusticia, precisamente por interpelar a la verdad, al amor y a la justicia por los más pequeños. El juicio gracias a Dios lo gané, pero después de esta labor de casi un mes, considero que es de justicia poner a esta institución que dice ser católica y a quién sea preciso, porque no tengo ninguna duda –empezando por este servidor– que  la autocrítica es la mejor de las medicinas caseras.

Para que pueda comprobar lo que mi familia ha considerado como un suicidio social, me va a permitir por último que le adjunte mi testimonio «La Humilde Firma de Dios», dónde tiene lugar esta autocrítica publicada el 15/12/2011. En ella se da testimonio en primera persona de cómo Dios se vale de lo torpe e inútil y de lo despreciable de este mundo, para dar a conocer en este caso el Misterio de la ciencia de la Santa Cruz. Desde el punto de vista matemático, la Santa Cruz está impresa de forma indeleble en caracteres matemáticos en toda la Naturaleza y el Universo. Todo ello apunta, gracias a una sencilla aritmética, que la Santa Cruz también es un Modelo Matemático Universal. En efecto, con este estudio, de muchas maneras afirmamos que la verdad de nuestro origen, puede y debe de ser acogida en el corazón de un niño con unos conocimientos básicos, sin necesidad de poseer altos conocimientos en determinados campos del saber.

Para tomar mejor perspectiva de este estudio de investigación que quisiera poner en sus manos personalmente si fuese posible, merece la pena hacer mención de una cita que se puede extraer de la introducción de la recomendable obra póstuma «El Misterio de la Cruz» del benedictino Odo Casel (1886-1948), de la Ed. Buenanueva. En esto es importante reiterarnos todas las veces que se precise, pues acercarnos al Misterio de la Santa Cruz, «es lo más fácil y lo más difícil. Tan fácil que hasta un niño puede entenderlo y comprenderlo; tan difícil que aún el más sabio nunca lo aprende, a no ser que vuelva de nuevo a las causas primeras y se haga lo que fue el hombre en un principio: uno que calla, escucha y contempla».

Me despido con deseo ardiente de poder conocerle, aprovechando esta ocasión, quizá única, para poder encomendarme a sus oraciones.

Atte: Jesús del Pino Marín ( Suso +)

 

 

 

 

Balance de mis labores en el Sexto Continente.

2009-2014

 

Brevemente sólo quisiera justificar de una forma aproximada mi labor misionera, es decir, que confiando en estas pequeñas referencias, cada cual pueda hacerse una idea del tiempo que he dedicado en general a este apostolado del cual no me considero digno de poder servir.

De mi correo el Outlook puedo justificar desde que tengo este ordenador personal, es decir, algo más de dos años y seis meses, que he llegado enviar 1.049 correos. En estos correos existen multitud de ellos, que en un envío único han podido llegar de 10 a 50 personas más.

  • De mi correo, en el servicio de Hotmail, el primer correo enviado tiene la fecha de 26/9/2009 con 6.650 correos enviados hasta la fecha.
  • En total, sólo en el esfuerzo de redacción y envío de correos en estas fechas indicadas, han sido 7.699 envíos.

Aún así considero que esta cifra sólo es una pequeña muestra, que de alguna manera justifica mi labor misionera.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 
 
 
 
 
 
 

La Ciencia de Dios
Don del Espíritu Santo

 


¡Guías ciegos, que coláis el mosquito y os tragáis el camello! (Mt. 23, 24)

Muchos buscan vida en otros lugares, pero no
terminan de ser conscientes de que el Universo en
su debido grado, también viene a ser otro ser vivo

 


Ellos también buscaron un Patrón Único, una pauta en el Universo que pudiese llegar a explicarlo todo

 

El cífrado más antiguo y a su vez
más novedoso de la creación
 

La Santa Cruz en el arco iris
 

El caos no es un caos, es un orden que hasta ahora no comprendíamos
 

El azar existe, pero no es la solución a todo, como erróneamente se cree.
 


Dimensión pedagógica y escatológica de este Misterio
en la creación de Dios

 

El hombre gris y el misterio
de la Cruz Orlada

Llega ya el día y la hora en el que el «monstruo» materia estallará con sus armas y se derrumbará ante la exacta verdad. ¡Cristo! - Ante su Santa «Cruz Orlada» y ante el bendecido amor. –Llega la hora del Sol!-

 


Nueva Generación de Adoradores Proféticos

hacia la plena manifestación de los hijos de Dios

combate escatológico

 

Misión de un apóstol de María

 

 
 
 
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