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La Santa Cruz como Modelo Matemático Universal
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ESTA WEB ha sido sido intervenida por HACKERS que con malicia han conseguido evitar que se pudiese
comprobar el gran exito de este pequeño apostolado seglar, que se podía apreciar en los perfiles de FACEBOOK,
evitando a su vez poder compartir por controles sociales este espacio de cultura y pontificación.

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Nº Asiento Registral 16/2013/8695
 
 
 
 

El Lábaro de los Últimos Tiempos
 


Una invitación al ejercicio profético
 

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Nuestra labor misionera
 

Tu oración y lo que puedas aportar
 

Referencias (colaboradores)
 

Acerca de esta pobre pluma, que tiene la gracia inmerecida de poder escribir aquí
 


S.O.S Hermano Protestante
Llamada a todos los Hermanos lejanos

 


Carta de presentación a las diócesis

 

PUREZA Y CASTIDAD

La ventana al conocimiento
 

Retrospectiva Antropológica en Clave para la Nueva Evangelización

 

Juntos en el Nombre de Jesús

 


Familia de los Sencillos

«Creyeron en Dios, y proclamaron ayuno y se vistieron de sayal desde el mayor hasta el menor de ellos» (Jon. 3,5).

 


Exhortación a la Unidad

Por el Triunfo del Inmaculado
Corazón de María

 

De nuevo otro David contra otro Goliath

Autoridades del orden que abusan de sus
poderes y subestiman nuestra dignidad

 

 

 

 

 

 

 

Grupo de Crecimiento y Apoyo Cristiano Talitha Qumi

Juventud Católica de Almonte-El Rocío (Huelva) ESPAÑA «Lugar de Luz»

 

NUESTRA LUCHA A FAVOR DE LA LIBERTAD Y LA JUSTICIA

QUE CONTRARRESTA LA CORRUPCIÓN

combate escatológico

 

 

 

 

Todos los esfuerzos que he podido hacer hasta este momento, para poder edificar y reparar de una forma directa nuestra Iglesia e indirectamente la sociedad, han sido siempre por méritos Eucarísticos. Hay que decir también que, el Señor desde un principio, imprimió en mi corazón de una forma indeleble un lema misionero que me ha sido de mucho provecho:

 

«Es preferible equivocarse, antes que hacer poco o nada»

 

 

«No vengo a la soledad , cuando vengo a la oración, pues sé que, estando contigo, con mis hermanos estoy; y sé que, estando con ellos, tú estás en medio Señor. No he venido a refugiarme dentro de tu torreón, como quien huye a un exilio de aristocracia interior. Pues vine huyendo del ruido, pero de los hombres no. Allí donde va un cristiano, no hay soledad sino amor, pues lleva toda la Iglesia dentro de su corazón. Y dice siempre “nosotros”, incluso si dice “yo”».

Himno de la Liturgia de las Horas

 

Monición de entrada

Queridos hermanos todos en el Corazón del Señor. Mientras nunca os olvidéis quien es vuestro Autor, no tengáis miedo a ser protagonistas. Nada debe impedirte a que respondas a la llamada misionera, aunque a otros no les guste, no te apoyen o aprueben tus intenciones. Trata de ser valiente para poder avanzar y madurar cualquier moción que hayas percibido del Espíritu. Si tienes una idea diferente que pueda chocar con la lógica de algunos, te animo a que nunca desistas. Si no te convencen las ofertas que te ofrece la Iglesia o de alguna manera te impiden vivir esta vocación con libertad evangélica, pídele al Señor luz para que te muestre el camino. En el último de los casos, este camino que he seguido, podría servirte para  realizar lo mismo e incluso para darte una idea mucho mejor que la presente, con el fin de poder mejorar la sociedad por medio de la Iglesia. 

 

LA PRAXIS DE LA LECTIO DIVINA

          Meditaciones, comentarios y oraciones al hilo del Evangelio en la Sagrada Liturgia

Nueva Generación de Adoradores Proféticos

hacia la plena manifestación de los hijos de Dios

 

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(Última actualización 1/5/2017)

 

 

Antecedentes de un mendigo de oraciones
y misionero por la gracia de Dios

 

Perteneciente a una familia católica, por ser el menor de mis hermanos, siempre me han apodado como «el niño». En mi infancia he tenido la gracia de poder conocer, aunque de  una forma incipiente, el gran regalo de la fe, pudiendo participar durante un tiempo en los cultos con mi familia cada domingo. La decadencia de la sociedad influenciada principalmente por los medios de comunicación a finales de los años ochenta, especialmente con la pornografía, desgraciadamente, hizo mucha mella en este servidor, como en muchas más personas, hasta que este mal hizo  separarme de la Iglesia. Este mal causó en mi persona una perspectiva materialista sobre la vida, que me condujo por otros caminos de perdición en esta vida. En este aspecto se puede decir, que casi todas las sociedades en aquellos momentos, mientras levantaban la bandera de la libertad, lo que hacían sin darse cuenta, era levantar la bandera de su debilidad.

Al cumplir la mayoría de edad, pude alternar mis estudios de Formación Profesional trabajando en un bar, sirviendo copas y pinchando música los fines de semana. Ciertamente debo de decir que para la edad que tenía, ganaba un buen sueldo, pues en este bar céntrico que se llamaba «El Aquelarre», pude tener la experiencia propia de cómo mi personalidad y carácter se fue disolviendo en este mundo, hasta el punto de estar completamente poseído por él, en un determinado grado mortal. Poco a poco fui absorbido por completo, sin darme cuenta que dejaba de ser yo, perdiendo de esta manera mis principios e ideales. Orgias, drogas, alcohol gratis, y muchas noches perdidas en un polinomio casi infinito de pecados.

Con veinte años, el Señor me concedió la gracia de dedicarme a mi vocación, de poder desarrollarme en aquello que había estudiado. Comencé como oficial de tercera y terminé siendo oficial de primera de mantenimiento industrial. Digo que terminé, porque a los veinticinco años tuve un accidente laboral, que me produjo varias hernias de disco muy dolorosas, haciéndome pasar  finalmente por el quirófano. No pude recuperarme durante casi ocho años de aquellos dolores tan fuertes, pero gracias a Dios debo de reconocer que, esta fue la medicina que me hizo mirar de nuevo al cielo, para buscar a Aquel que un día le pedí la herencia, que motivó a ser parte de la inmundicia de este mundo y comer finalmente algarrobas como los animales (Lc. 15, 11-32).

Con la gracia de Dios, pude ir introduciéndome de nuevo en la Iglesia, para poder echar mis propias raíces en la fe. El Señor me ha ido podando en muchas ocasiones y lo sigue haciendo de muchas maneras, valiéndose especialmente de aquellos más cercanos, que se supone que deberíamos de ser más ejemplares. También mis combates han sido muy encarnizados con este mundo, especialmente cuando he tenido que lidiar con varias experiencias en psiquiátricos, donde he podido presenciar en primera persona las calamidades de otras personas débiles e inocentes, al tener que padecer los yugos de sus cadenas químicas y otros medios de contención. He tenido que sufrir mucho en este aspecto, pero me glorío ahora mucho más con el Señor, porque todo ha sido por la buena causa de Cristo y para poder denunciar la verdad que se vive en estos campos de concentración de guante blanco. En estos lugares, tratan de controlar a aquellas personas que  puedan suponer una «molestia» a la sociedad o que puedan dar que pensar a otros de la realidad en la que vivimos. Si los cristianos fuesen verdaderamente coherentes con el Evangelio y con lo que piensan, seguramente se hubiesen visto como este servidor en alguna ocasión en este aspecto. «Ellos» se preocupan de que todo sea normal, que se siga haciendo culto a la mediocridad, para que los cristianos piensen más detenidamente la posibilidad de ser fervorosos, evitando de esta manera romper con su tibieza, pues saben que esto sería un gran peligro para el mundo. Solo por medio de esta locura, se pueden hacer cosas grandes con Dios y para Dios, pues recordemos aquel lema que tuvieron los españoles hace seis siglos, cuando construyeron la catedral de Sevilla: «Hagamos una Iglesia tan hermosa y tan grandiosa que los que la vieren labrada nos tengan por locos». Toda esta experiencia, me ha servido para poder elaborar un informe testimonial en primera persona, para poner en conocimiento a todo aquel que le interese saber la verdad sobre la gran mentira de la psiquiatría.

He tenido la gracia de poder padecer incluso en una ocasión por causa de la justicia un ingreso en un calabozo. He puesto multitud de denuncias e incluso he sido denunciado por hermanos en la fe, porque no han sabido responder a la necesidad que tenemos todos de hacer y/o recibir una corrección fraterna. He tenido que vivir situaciones bastante límite, que gracias a Dios me han servido para poder adiestrarme para el día de la batalla, que en verdad viene a ser la lucha de cada día, que nos sirve para mantenernos verdaderamente en vela. He perdido la cuenta de la cantidad de reflexiones y meditaciones espirituales que he podido compartir en diversos medios digitales que administro personalmente. También tenido el gusto de poder invertir mi tiempo y compartir diversos estudios o trabajos de carácter catequético, que podrían ser muy prácticos para poder enfrentarnos a las dificultades de nuestro tiempo. Antes de todo esto, con la luz del Señor, tomé la determinada determinación de dar a conocer mi testimonio de una forma disoluta, pues supe desde un principio que por medio de esta transparencia tan necesaria, podría luchar contra aquellos hombres que se visten de luz, especialmente dentro de la Iglesia, pero que en verdad son lo que son.

Durante este lapso de tiempo, se debe de intercalar el condimento que más sabor ha dado a mi experiencia en la fe. En el año 2007-2008, el Señor tuvo la merced de darme a conocer un misterio de la creación, que está relacionado con la ciencia de la Santa Cruz. Desde el punto de vista matemático o científico, la Santa Cruz está impresa en estos caracteres de una forma indeleble, en multitud de fenómenos físicos e incluso en diversas realidades cotidianas. Desde un principio, quise compartir este misterio de una forma desinteresada y gracias a Dios me ha dado mucho trabajo. Supe casi desde un principio, que esta labor era parte de mis comienzos como misionero, que era algo de Dios, porque poco tiempo después de tener esta revelación privada, el  Señor me concedió la gracia, desde aquel momento, de poder contemplar el Sol y no quedarme ciego (Sal. 120,6). En este espacio digital, he tenido la oportunidad de ampliar diversos rasgos de mi misión, que por gracia o desgracia ―según se mire― desde un principio, ha tenido un carácter independiente, ya que no ha tenido demasiado apoyo por parte de la Iglesia. Tan poco interés se ha puesto a este misterio de la ciencia de la Santa Cruz, como a este servidor, que desde aquel momento empezó a considerar la posibilidad de ser sacerdote. Por causa de la etiqueta social de «enfermo mental», no me aceptaron en el seminario de Huelva, ni tampoco después en el de Madrid. A pesar de haber tenido una dirección espiritual de casi diez años, no tuve tampoco la posibilidad de entregarme a la vida religiosa, ya que no sentí por parte del sacerdote demasiados ánimos.

Sentí más adelante una llamada a vestir con hábitos seglares, que pude hacer con mis propias manos, gracias a unas clases que recibí de corte y confección en compañía de muchas Marías. Durante este lapso de tiempo, tengo una noción aproximada de haber enviado algo más de 15.000 correos electrónicos, con el objetivo de poder dar a conocer este misterio, solicitar ayuda o denunciar alguna injusticia, incoherencia o falta a la verdad dentro de la Iglesia o en la sociedad. He tenido que costear además multitud de correos de carácter ordinario, que por circunstancias diversas exigían esta mayor formalidad. En la web que administro, existe una sección denominada «La Voz Profética», donde he recopilado algunas de las comunicaciones más relevantes, que podrían servir como referencia o ejemplo a otros hermanos en la fe, para poder mantenerse en pie dentro de nuestra Iglesia, cuando se pueda sentir que prácticamente todos te dan de lado. He tenido muchos gastos de materiales de papelería, fotocopias, viajes, entre otros servicios necesarios para poder mantener este pequeño apostolado, que he podido sufragar hasta el momento con una humilde pensión que recibo cada mes.

En resumidas cuentas puedo decir que, por gracia o por desgracia, durante estos doce últimos años, tengo una buena colección de humillaciones, desprecios, reprensiones humanas, calumnias, ingratitudes, momentos que me han puesto en ridículo, injurias, juicios con malicia, etc., que cada día trato de poner a los pies de Jesús. Debemos hacernos a la idea, todos, que para poder volar muy alto, hay que hacer antes muchos ejercicios a ras de tierra, pues si lo hacemos a la manera natural o según nuestras propias inclinaciones humanas, el dolor de estas caídas causan mucho dolor e incluso pueden ser mortales.

 

Primeros pasos de la «missio» en Almonte-El Rocío
(Huelva) ESPAÑA «Lugar de Luz»

Servidor abandona su residencia familiar de Alcalá de Henares (Madrid), para trasladarse a Almonte-El Rocío (Huelva), en un principio para esconderse durante un tiempo de los ajetreos y ruidos de las grandes urbes. Aunque también muy especialmente motivado por la inquietud que el Señor puso en mi corazón, ya que mi segunda conversión se originó en este lugar, donde pude ver la Luz por primera vez.

Desde el 16 de septiembre de 2016, he tenido que desenvolverme y aprender a vivir de una de una forma autónoma, y a pesar de todo, siempre tratando de agarrarme fuertemente a la Iglesia. Los comienzos han sido verdaderamente difíciles en el aspecto personal, que han estado muy entrelazados con mis actividades misioneras en este lugar. En realidad no vine con ideas preconcebidas de lo que tenía que hacer aquí, pues más bien mi actividad la fue configurando el Señor, por medio de una serie de prospecciones en el lugar e introspecciones personales, que cada día me han servido para poder discernir la voluntad de Dios. Se puede decir que pasó muy poco tiempo cuando vine a este lugar, hasta que surgió la idea de crear un Blog. En un principio la idea del Blog, fue pensada para poder compartir el Evangelio del día, aunque con la originalidad de poderlo transmitir de una forma real. Todas las reflexiones, meditaciones y comentarios de cada día, es una «lectio divina» muy  particular, porque no se trata de ilustrar o transmitir un mero conocimiento, sino de animar a otros a que vivan el Evangelio con autenticidad. Para ello, como muchos se podrán imaginar, servidor se ha tenido que enfrentar como el Señor a muchas dificultades dentro de los ambientes eclesiales, que son en definitiva las barreras que están impidiendo la Renovación. Desgraciadamente, la Iglesia es un marasmo inmenso de permisos y mandos, que impiden de muchas maneras que el Espíritu Santo pueda fluir, especialmente en muchos entornos fétidos, donde hace mucho tiempo que no corre el Aire.

Debo de advertir que muchos comentarios de los que tengo el deber y la necesidad de compartir en este Blog, son bastante atrevidos o bien se podría decir de otra manera, que gozan de una buena salud de parresia.

Después de tener la primera estructura del Blog con sus ideas generales y puesto en rodaje, pude pegar varios algunos posters en las puertas de la Iglesia, semejantes al de la portada de este documento con el permiso de los sacerdotes. Muchos pueblos de alrededor e incluso de muy lejos, conocen los celos de este pueblo con respeto a la Imagen de la Virgen del Rocío, pues muchos afirman en su pobre ignorancia o creen que es de su posesión. Pues no he podido apreciar de una forma personal, por mi celo, que estos celos podrían ser tan enfermizos, hasta que vi que algunos de los posters que pude pegar en las puertas de la Iglesia fueron retirados. A pesar de esta buena intención, los responsables de esta parroquia, tampoco se interesaron demasiado por ayudarme a impulsar esta iniciativa, que se dirigía muy especialmente a los jóvenes de este lugar. 

Las personas de este pueblo, como cada cual en su lugar, están muy arraigados a sus costumbres, que por desgracia muchas de ellas son muy semejantes a las costumbres de aquellos fariseos que trataban de imponer a Jesús, como  mandamientos de Dios. Quizá se podría sorprender más de una persona, no dando crédito a lo que digo, si le dijese que la forma particular de hacer denuncia in situ de la mediocridad, la tibieza, la injusticia, la falta de coherencia, etc., ha sido manifestándome por medio de cánticos litúrgicos. He sido expulsado por la policía en multitud de ocasiones, porque se supone que todas las Misas que se celebran entre semana son de difuntos y se deben de respetar de esta manera. He llegado a situaciones tan extremas, que hasta el sacerdote ha salido detrás de mí excomulgándome en medio de la calle, en presencia de las autoridades del orden.

Llegue a considerar después la posibilidad de suprimir estas publicaciones de estos momentos tan difíciles y críticos en el Blog, aunque para evitar fallas de malos entendidos que puedan dar juego a juicios maliciosos, los he recopilado en este documento. Tuve que suprimir estas publicaciones en el Blog,  porque me vi en la necesidad de denunciar algunas incoherencias por parte de S.S. Francisco. Entre otros diversos motivos, no pude evitar rebelarme contra su postura (no contra su persona), desde que tuve conocimiento por medio del diario Alfa y Omega,  de una noticia. En esta noticia, el Papa decía que Iglesia debe de estar involucrada en la gran política, cuando esto es precisamente aquello que más nos deberíamos de apartar, por ser la fuente de la gran corrupción en las sociedades.

Artículo de Alfa y Omega

Cuando comencé a manifestarme haciendo esta denuncia, muchos hermanos en la fe me aborrecieron más aún y se apartaron de mí. Muchas veces digo que no se fíen de nadie, excepto de Dios, ni siquiera ―digo― se fíen de este servidor, porque gracias a Dios, no me fío ni de mi mismo. Cierto es que el Papa es el Papa, aunque nadie en estos momentos quizá se pudo acordar de aquella reprensión que el Señor le hizo a Pedro, cuando comenzó a reconvenirle y a convencerle para que tomase otros caminos: « ¡Quítate de delante de mí, Satanás! Me eres piedra de tropiezo; porque no estás pensando en las cosas de Dios, sino en las de los hombres» (Mt. 16, 23). Ha sido una experiencia impresionante, donde he podido apreciar de una forma absoluta la gran falta de caridad y misericordia de «todos» los hermanos en la fe que me han rodeado. Ninguno de ellos se ha acercado a este servidor para poder conversar conmigo y escucharme un momento con paciencia y poderme hacer una posible corrección fraterna. Quizá alguno de esta manera, me hubiese corregido del error o se hubiese dado cuenta que no estoy tan equivocado. Aunque puedo decir que todos en esta ocasión, han preferido tomar el camino más cómodo y menos valiente, que es escurrir el bulto y de excluir a un hermano por medio de estos atajos que tan poco comprometen con la Iglesia y deber para con Cristo.

Todo esto y mucho más podría contar y les contaré a todos aquellos que les pueda servir de ejemplo estas dificultades de mi misión, en el suceso de cada una de las publicaciones que ido compartiendo cada día. A pesar de las hostilidades y grandes tribulaciones, esto ha sido alimento para mi fe y me ha servido para poder crecer en la esperanza, pues por medio de la acción orada, es como se maduran verdaderamente las virtudes teologales.

Cuando se vive la experiencia del Evangelio hasta estos límites, se puede comprender en primera persona, aquella expresión del profeta Isaías: «Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos» (Is. 53, 3). Solo por medio de esta experiencia podemos llegar a ser nosotros mismos, pues cuando nos asemejamos verdaderamente a Cristo, es realmente impresionante como se transforma nuestro interior, hasta tomar un carácter y una personalidad propia, única e irrepetible.

Espero que con este pequeño testimonio y apostolado, muchos hermanos seglares se quiten los velos de los complejos, para romper con aquellas ataduras que otros les han hecho ser apocopados, porque si muchos esperáis que os den permisos para todo, debéis de saber que lo lleváis muy crudo. Debéis de romper con el yugo del opresor del señor oscuro, si verdaderamente tenéis deseo de Renovación. Debéis de recordar aquellos tiempos de Jesús, en donde aquellos que parecían que practicaban el bien, luego en verdad les sentaba mal que curase a los enfermos o le tenían una envidia terrible, porque sin instrucción o erudición por la vía común, sabía más que ellos. Debéis de recordar, queridos hermanos todos en el Corazón del Señor que, en el II Concilio Vaticano, se habló de dar importancia o protagonismo a todos los laicos, aunque todavía a muchos les cuesta comprender que la Iglesia debe de ser conducida por todos, no por unos cuantos. 

Debéis de llenaros todos de ánimo y esperanza, para reconfortarnos los unos con los otros sin rivalidades y envidias, tratando de ser humildes los unos con los otros. Ya debéis de saber por vosotros mismos, que el vino de en las bodas de Cannán en este mundo se ha acabado y en cualquier momento el Señor se presentará como aquel momento por sorpresa. Nuestra Mamá intercedió para que su Hijo obrase el milagro de la conversión del agua en vino, como un signo para poder adelantar su Reino. Quizá necesitemos algo más de  tiempo, para poder experimentar en esta crisis mundial la pena del hombre, cuando se queda sin el buen vino de Cristo, pero lo bueno es que nosotros sabemos que Él reserva lo mejor para el último momento, aunque todos debemos de hacer un esfuerzo para hacer lo que Él nos diga.

Él sigue estando entre nosotros, para poder ayudarnos a convertir ese elemento común que es el agua, que es aquella vocación sacerdotal que ha sido desde siempre vulgarizada dentro el argot eclesial como «sacerdocio común», a un sacerdocio real (1 Pe. 2, 9), para romper de una forma definitiva con toda clase de monopolio espiritual o religioso. En primer lugar, debéis de saber que este sacerdocio nuestro, nunca debió de llamarse de esta manera, pues en todo caso, es un Sacerdocio Bautismal. Buena artimaña ha sido esta a lo largo de los tiempos, para evitar que los laicos o seglares tomasen en serio su rol, terminando así siendo plenamente subordinados a unos cuantos, que aún no han aprendido a ser verdaderamente humildes. Estos se aprovechan en muchas ocasiones de su autoridad, para tomar decisiones más ceñidas a los criterios humanos, que siguen  ciertas partituras de intereses o comodidades particulares.

 

 

Primera estructura de la «missio» (Ideas generales)

 

Presentación

En una sociedad como la nuestra, donde Dios ha sido olvidado y despreciado, sabemos que siempre ha quedado un resto fiel que ha vivido a la espera de sus promesas. En medio de las fuertes corrientes de este mundo contrarias a la voluntad divina, se precisa ahora más que nunca el apoyo entre estos fieles, para reforzar la oración comunitaria, la meditación de las Santas Escrituras, entre otras lecturas de gran provecho espiritual.

Por ello nace esta nueva iniciativa, para jóvenes y todas las personas interesadas que son conscientes de que el Camino es mejor hacerlo en compañía. Es necesaria la unidad, la unidad en las injusticias que cada uno vivimos cada día; unida a la Injusticia más grande, que ha sido la muerte que todos dimos a Jesús con nuestro pecado.

Es necesaria la unidad, la oración comunitaria, para poder salir a la calle, tan vacía de Dios, para luchar por la misma causa que lucho Jesús, es decir, contra las instituciones que ostentaban el poder sin humildad. Debemos de romper con nuestra cobardía, para poder preparar el camino del Señor. Para ello, todos debemos de luchar a favor de la libertad y la justicia que contrarresta la corrupción.

Todo esto debemos de hacerlo siempre sabiendo apreciar la diferencia entre el pecado  y el pecador.  Esto quiere decir que, no puedo decirte nunca que eres «malo», sino en todo caso, que estás haciendo o hiciste algo malo, que debes de ARREPENTIRTE y sobre todo: REPARAR el daño

Hoy más que nunca, todos estamos llamados a orar y reparar, pero siempre con Cristo, porque sin Él, no podemos hacer nada (Jn. 15, 5).

 

Dinámica de grupo

Las primeras reuniones, trataremos de conocernos, para establecer un clima de amistad. Es muy importante que en un principio nadie se sienta comprometido, pues de esta manera todas las personas interesadas en unirse al grupo, tienen la libertad de seguir su camino.

 Entendemos que debe de existir esta libertad, pero es muy importante que en la medida que nos vallamos conociendo, podamos ir consolidando nuestro compromiso cada semana, al menos durante la temporada de otoño hasta principios de verano del año siguiente. Como entendemos que la dicha es buena, podemos decir que no existen plazos rígidos para formar grupos, lo que quiere decir que, la puerta estará siempre abierta.

Como tantas veces nos pasa, podemos tener una idea o concepto de algo equivocado, aunque nadie conoce la realidad hasta que la experimentamos por nosotros mismos. Con esto quiero decir que es posible que entre todas las personas que puedan tener la oportunidad de conocer esta nueva iniciativa en Almonte, la mayoría se quedará fuera, tal como aquella semilla de la parábola del sembrador (Mr. 4, 1-9; Lc. 8, 4-8), quedando al borde del camino, otra parte entre piedras y otra entre espinos. Más adelante, después de superar la barrera de la novedad, quedará siempre una minoría valiente que se atreva a conocer nuevos caminos, que será la semilla que finalmente dará fruto.

Una vez consolidado el grupo, nos reuniremos en el Nombre de Jesús, invocando al Espíritu Santo, para que nos de fortaleza de ánimo y de fe. Con la luz del Espíritu, haremos las lecturas del Evangelio del día o del domingo y trataremos de meditar para nuestro provecho, según nuestras experiencias y preocupaciones. Después de meditar el Evangelio, este primer año trataremos de conocer un clásico muy conocido en la lectura espiritual, que es la Imitación de Cristo (Tomás Kempis). Para finalizar la sesión del día, haremos lectura y meditación del Libro de Oro (Cenáculos de Amor de María Santísima), con el imprimátur del obispo de la diócesis de Lurín. Este libro nos ayudará especialmente a abrir los ojos ante nuestra realidad presente, para que podamos discernir mejor los Signos de los Tiempos. En la medida de nuestras posibilidades, también tendremos apertura para poder valorar y meditar cualquier material que cada uno pueda aportar, para que nos pueda ayudar a crecer o madurar espiritualmente.

Muchos conocemos ese dicho que dice «Si quieres llegar rápido, camina solo, pero si quieres llegar lejos, ve acompañado». Si somos humildes peregrinos y queremos ser verdaderamente emprendedores en nuestro camino, debemos de reconocer que el trayecto que a cada uno nos toca andar, se hace más liviano cuando se camina en compañía de otras personas que comparten semejantes ideales y valores, que nos pueden ayudar a ser más auténticos.

Si es importante decir que en este grupo, no tenemos lideres ni maestros, pues cada uno en la medida que vamos conociendo a Dios, podemos dar lo mejor de nosotros y compartirlo con los demás. Una vela nos dará luz en el centro de una mesa, para recordar que Cristo está en medio de nosotros, allá donde se reúnen más de dos o tres se reúne en su Nombre (Mt. 18, 20).

 

¿Quién es joven?

Ante la presente oferta, seguro que te has descartado creyendo que esto no va contigo. Al menos, te habrás preguntado cuál es el margen de edad al que nos dirigimos, cuando desde aquí hacemos esta llamada a los jóvenes.

Desgraciadamente vivimos en una sociedad fundamentada en la imagen y la apariencia. Por esta razón no debes engañarte por lo que ves en el espejo. Por otro lado, la diferencia de edad solemos apreciarla en los tópicos, en los conceptos generales entre personas más o menos maduras. Por ejemplo, los mayores creen que todos los jóvenes son imprudentes e inexpertos y los jóvenes creen que todos los mayores son personas pesadas que siempre cuentan lo mismo.

Afortunadamente, la juventud verdadera no se refleja en nuestra edad, en lo que vemos o sentimos, sino principalmente en nuestro estado de ánimo, siempre teniendo presente que hay mucho bien por hacer cada día. Para ello es preciso mantenernos activos dentro de un equilibrio contemplativo, viviendo la fe como nuestro Padre Abraham y la Virgen María, siempre poniendo en Dios toda nuestra confianza. También debemos de esperar en las promesas de Dios, que ha muerto y resucitado por nosotros, estando siempre encadenados al Amor del Santísimo Sacramento del Altar, que es Cristo, la eterna novedad.

!! ÁNIMO !!

 

Segunda estructura de la «missio» (Actualidad)

Nueva «missio» en Almonte-El Rocío.

La misión de Cristo Redentor, confiada a la Iglesia, está aún lejos de cumplirse. A finales del segundo milenio después de su venida, una mirada global a la humanidad demuestra que esta misión se halla todavía en los comienzos y que debemos comprometernos con todas nuestras energías en su servicio. Es el Espíritu Santo quien impulsa a anunciar las grandes obras de Dios: « Predicar el Evangelio no es para mí ningún motivo de gloria; es más bien un deber que me incumbe: Y ¡ay de mi si no predicara el Evangelio! » (1 Co. 9, 16). «Carta Encíclica Redemptoris Missio de San J.P.II».
Este domingo de la Misericordia (23/4/2017), me parece un buen momento para poder compartir otra parte de mi «missio», que si Dios quiere espero que pueda ampliar y complementar con este pequeño apostolado que tuvo comienzo en este Blog. Antes me gustaría poder justificar las causas que me han hecho discernir este deber y necesidad, donde deberíamos de vernos todos reflejados de alguna o de otra manera. Como he comentado en varias ocasiones, hace casi nueve años sentí la llamada a la vocación sacerdotal, aunque por esa «enfermedad mental» que he tenido que llevar como etiqueta social, no me aceptaron en el seminario de Huelva, ni tampoco después en el de Madrid. He tenido una dirección espiritual de casi diez años, pero tampoco al parecer el sacerdote me animó mucho a probar la vida religiosa, a pesar de que pensé también en esa posibilidad de entrega a Dios. De muchas maneras, tampoco me han dejado mis hermanos en diversos movimientos eclesiales participar con libertad evangélica para poder ser un buen laico. Mi angustia y frustración en este aspecto ha sido muy grande, pero el Señor me ha hecho la merced de conocer algo que me dio un gran consuelo. De la misma manera que al Señor tampoco le dejaron participar de aquel sacerdocio de aquel momento excluyéndole de muchas maneras, sabemos que Él era Sacerdote eterno según el rito del Melquisedec (Salmo. 109, 4).  Pues servidor, para gloria de Dios sin saberlo hasta hace muy poco tiempo, tiene constancia de que es nazir (consagrado a Dios).

El primer hombre que tenemos constancia que practicó el nazireato o fue nazareo por voluntad de Dios fue Sansón.  Las condiciones que puso Dios en el Antiguo Testamento para que pudiera mantener la gracia de esta consagración, fue que estas personas evitaran el alcohol o los licores y no se rasurasen el bello de la cabeza (Números 6, 1-8). El Señor me ha hecho comprender que el Nazareo del Nuevo Pacto, consiste principalmente en guardar el voto de castidad y procurar establecer un vínculo por medio de un sacerdote, para poder consagrarse en este caso a Jesús y/o María. Servidor se consagró a la Virgen por medio de una formula de San Luis María Grignión de Monfort  el 25 de marzo de 2010 (Encarnación del Verbo), que fue el día que consideró más oportuno en aquel momento mi director espiritual. Cierto es que no llevo melena como muchos sabéis, pero hace casi nueve años que prometí al Señor no rasurarme la barba por aquella experiencia mística que tuve  y sigo teniendo con el Sol. Solo conozco a una persona de una manera personal, que también goza de esta gracia inmerecida. Es una mujer que me ha apoyado mucho y que un día encontré por los caminos de Dios. Ella es para mí como una hermana, pero en realidad es como la Estrella del Mar.

Algunas de las personas que leéis este Blog, sabéis que la residencia Madre de Dios quiso romper los lazos conmigo, ya que al principio me presté como voluntario. Podría demostrar en cualquier momento que muchas de las personas residentes con las que tuve trato, estaban muy contentas del rato que echaba de vez en cuando con ellos. Más adelante he ido al Centro María Zambrano para ofrecerme como voluntario, pero debe de ser que un forastero con una cruz en el pecho, que tiene que ir con esa etiqueta social por delante, para no faltar a la «verdad» o no ocultar nada a nadie, no encajaba mucho en este lugar. Sabemos que el pueblo no es muy grande, pues con seguridad ellos habrán dicho: «si a este no le quisieron aquí y allá…». También desde hace varios meses me he ofrecido diversas ocasiones a una de las religiosas, para acompañarla a hacer visitas a los enfermos, pero parece que existe cierta reserva. Desde hace tiempo no he querido insistir a nadie más, para no incomodarles y no tengan que decir o disimular ninguna mentira.

Por estas razones y muchas más que ahora considero que no es el momento de detallar, desde este Blog me ofrezco a todas aquellas personas que tengan necesidad de conversar un rato, que se sientan solas, que tengan un dolor moral o en el espíritu. Si alguien quisiera que le visite para esto o para hacer una oración, trataré de esta forma de cumplir con el mandato del Señor, cuando nos dijo que llevásemos su Paz a vuestras casas (Lucas 10, 5). Si Dios quiere y vosotros lo permitís, quizá os pueda dar una palabra de consuelo o de ánimo en vuestros problemas o tribulaciones, tal como nos exhorta San Pablo (1 Tesalonicenses 5, 11). Si es para gloria de Dios, y lo pedís con fe, oraré por vosotros imponiéndoos las manos como Él nos mandó (Mc 16, 18). De esta manera, no solo podríais quedar sanos, sino que podríais quedar liberados de cualquier atadura que podáis tener con el Maligno. Os advierto que en el mejor de los casos, un simple gesto de fe podría ayudaros para que podáis vivir una vida nueva, si es para  gloria de Dios, y lo menos, que tampoco sería poco, podríais reanimaros o fortaleceros de vuestras circunstancias en este momento que vivís o algo más adelante con la gracia de Dios.

Con todo esto no pretendo llevaros a la Iglesia, sino que en todo caso en primer lugar voy a tratar de llevárosla en mi pobre corazón. Si queréis darme trabajo, os lo agradeceré y también os  lo agradecerá más el Señor, pues todo lo haré gratis, porque todo gratis lo he recibido (Mateo 10,8). Queridos hermanos todos en el Corazón del Señor, no desaprovechéis esta nueva oferta, pues os ruego que hagáis lo posible para que podáis hacer eco de ella, pues tengo por seguro que este lugar no es ni mucho menos mi último destino.  No necesito el permiso de ningún clérigo ni de nadie o un papelito firmado o sellado, para poder hacer el bien que Cristo nos ha mandado a todos. Romped y rebelaos contra estas ataduras y burocracias, si verdaderamente tenéis deseo de Renovación. Recordad que San Pablo nos dijo que la letra mata y que el Espíritu da vida (2 Co. 3, 6). Pues por causa de la letra y el papel, desde hace mucho tiempo, se están perdiendo muchísimas almas. Recordad además el gran castigo que mandó el Señor a su pueblo Israel por culpa del deseo pecaminoso del Rey David, cuando mandó hacer un censo, cayendo en la tentación de querer controlar y sentir gloria por aquello que tenía bajo su autoridad (1 Crónicas 21, 1-30).

Sin más me despido en este día de la Misericordia, pidiendo oraciones por este servidor, pues con ellas, si al Señor le parece oportuno quizá podría demostrar a quien le parezca, que un desecho social y eclesial como éste que os escribe, también puede hacer algo por los demás.

 

Himno: TE ESTÁ CANTANDO EL MARTILLO (Liturgia de las Horas)

 

Te está cantando el martillo
y rueda en tu honor la rueda.
Puede que la luz no pueda
librar del humo su brillo.
¡Qué sudoroso y sencillo
te pones a mediodía,
Dios de esta dura porfía
de estar sin pausa creando,
y verte necesitando
del hombre más cada día!

 

 

Quién diga que Dios ha muerto
que salga a la luz y vea
si el mundo es o no tarea
de un Dios que sigue despierto.
Ya no es su sitio el desierto
ni en la montaña se esconde;
decid, si preguntan dónde,
que Dios está -sin mortaja-
en donde un hombre trabaja
y un corazón le responde.

 

Amén.

 

        

 

Algunos vestigios de luz para poder impulsar la Renovación en la Iglesia

En primer lugar, quisiera compartir algunas lecturas del Antiguo Testamento, que han inspirado estos vestigios de luz, que vienen a ser una fuente limpia para poder emprender con firmeza la necesaria Renovación en la Iglesia. No es este el mejor momento para profundizar en las siguientes propuestas que expondré a continuación, pues son en un principio algunas generalidades que deberíamos de estudiar con mayor profundidad todos los cristianos.

«Este es el ayuno que yo quiero: soltar las cadenas injustas, desatar las correas del yugo, liberar a los oprimidos, quebrar todos los yugos, partir tu pan con el hambriento, hospedar a los pobres sin techo, cubrir a quien ves desnudo y no desentenderte de los tuyos. Entonces surgirá tu luz como la aurora, enseguida se curarán tus heridas, ante ti marchará la justicia, detrás de ti la gloria del Señor. Entonces clamarás al Señor y te responderá; pedirás ayuda y te dirá: «Aquí estoy». Cuando alejes de ti la opresión, el dedo acusador y la calumnia, cuando ofrezcas al hambriento de lo tuyo y sacies al alma afligida, brillará tu luz en las tinieblas, tu oscuridad como el mediodía. El Señor te guiará siempre, hartará tu alma en tierra abrasada, dará vigor a tus huesos. Serás un huerto bien regado, un manantial de aguas que no engañan. Tu gente reconstruirá las ruinas antiguas, volverás a levantar los cimientos de otros tiempos; te llamarán «reparador de brechas», «restaurador de senderos», para hacer habitable el país» (Is. 58, 6-12).

Sabemos que el Señor bajó del cielo principalmente para poder redimirnos, mostrarnos su amor y darnos ejemplo, pero también se hizo hombre y se sacrificó por nosotros, para liberarnos especialmente de la atadura de la letra y del papel. La Iglesia se ha ido burocratizándose y encadenándose con sus propias letras, papeles y sellos, impidiendo de esta manera cada vez más la libertad evangélica. Como dijo san Pablo, «la letra mata, pero el espíritu da vida» (2 Co. 3,6).  ¿Y cómo se traduce esto en otras palabras? Que en el fondo las letras no sirven de nada, si no  pasamos a la acción o a los hechos. Para poder soltar las cadenas injustas o quebrar con todos los yugos dentro de la Iglesia, deberíamos de comenzar suprimiendo el poder del señor oscuro. El señor oscuro es un hombre tipo que siempre ha existido en todas las sociedades, que decide los asuntos que incumben a toda la sociedad entre cuatro paredes, junto con unos pocos hombres más de su confianza. Este ejemplo lo tenemos especialmente, cuando una autoridad decide quién va a suceder un cargo de responsabilidad. Estos ambientes cerrados, casi siempre han sido hervideros de corrupción, ya que estos hombres con mayor o menor consciencia, se dejan llevar en este caso más bien por criterios humanos, siguiendo los dictados de sus propios intereses. Si queremos romper con el poder del señor oscuro en este aspecto, debemos de retrotraernos a los tiempos de san Ambrosio, para que sea toda la asamblea quien tome estas decisiones. La Iglesia acabará con el hombre oscuro en el mundo cuando comience a dar ejemplo verdadero de transparencia desde sus instituciones.

En cuanto a la formación de los sacerdotes, y teniendo en cuenta la falta de motivación de muchos jóvenes para poder probar o gustar si son llamados a la vocación sacerdotal, se debería de romper con la carrera eclesiástica obligatoria. Deberíamos de hacer todo lo posible, para que la formación sea semejante a la duración de un ciclo formativo, para proceder después a unas prácticas permanentes. Se les debería de plantear a todos aquellos interesados, si en vez de tener que estudiar durante seis años una carrera, podrían estar dispuestos a comprometerse en su defecto a tener una formación permanente de por vida. También se les debería de cuestionar si estarían dispuestos a renunciar a un salario, para vivir verdaderamente de la caridad, hasta el punto de mendigar si fuese necesario primeramente a sus fieles algún bien para poder sustentarse. A todas estas personas se les debería de dar prioridad, para poder ejercer el sacerdocio en la Iglesia. También debería de considerarse la posibilidad de que todas las personas que quisieran abrazar el sacerdocio, especialmente aquellas que hayan tenido una vocación tardía, pudiese confesar sus pecados de una manera pública hacían antaño los buenos cristianos (Mc. 1,5; Hch. 19,18; Sant. 5,16) y nuestros hermanos mayores los judíos (Ne. 9,1-3)  Esto en primer lugar es un testimonio muy importante y necesario, para mostrarnos a nosotros mismos que verdaderamente amamos a Dios y que debemos de estar dispuestos hacer cualquier cosa por su gloria y la salvación de las almas. Cuanto más sangrante sea el testimonio, mayor será el número de personas que moverán sus corazones a la conversión y mayor será la unción en el ministerio del testigo. Como referencia, tienen el testimonio que comparto desde hace varios años por diferentes vías. Esta debe de ser la forma oficial y formal para poder asemejarse con Cristo, cuando tomó la decisión de salir de su vida oculta y hacerse accesible a todos de una forma pública. Esta debería de ser una manera de manifestar nuestra fe verdadera y de renunciar a ser una luz debajo del celemín (Mc. 4, 21-23). No debemos de irnos demasiado lejos hermanos, pues el verdadero combate espiritual, comienza desde nosotros mismos, hacia nuestras propias periferias.

Debemos de recordar en primer lugar, que san Pablo trató desde un principio quitarle importancia al hecho del saber, cuando dijo que «nadie se engañe a sí mismo. Si alguno de vosotros se cree sabio según este mundo, hágase necio a fin de llegar a ser sabio» (1 Co. 3,18). No tenemos demasiada necesidad de hombres eruditos, sino de ser personas que ardan de caridad, pues recordemos que también lo que dijo la santa de Ávila: «no se trata de saber mucho, sino de amar mucho». Hagamos todo lo posible por tomar conciencia y mentalizarnos de una vez, que Dios capacita a los que elige, pues sabemos que prácticamente todos los doctores que tiene la Iglesia, fueron personas que no tenían profundos conocimientos, ni destacaban demasiado en este aspecto. Es más, debería de ser un azote para todos nosotros, que muchas veces podemos tener gula intelectual sin darnos cuenta, que multitud de estas personas eran muy poco cultas.

Estas breves reflexiones, junto con las siguientes perícopas del libro del profeta Jeremías, así como del profeta Ezequiel, deberían de hacer reflexionar muy especialmente a todas aquellas personas que tienen una autoridad dentro de la Iglesia. Estas palabras que transcribo a continuación, se citan precisamente en las Escrituras de la Conferencia Episcopal Española, cuando dice que «los pastores no cumplen con sus obligaciones, el Señor los sustituye él mismo (Is 40,11) o encarga a otros pastores que cuiden de su rebaño» (*34).

«¡Ay de los pastores que dispersan y dejan que se pierdan las ovejas de mi rebaño! —oráculo del Señor—. Por tanto, esto dice el Señor, Dios de Israel a los pastores que pastorean a mi pueblo: «Vosotros dispersasteis mis ovejas y las dejasteis ir sin preocuparos de ellas. Así que voy a pediros cuentas por la maldad de vuestras acciones —oráculo del Señor—. Yo mismo reuniré el resto de mis ovejas de todos los países adonde las expulsé, y las volveré a traer a sus dehesas para que crezcan y se multipliquen. Les pondré pastores que las apacienten, y ya no temerán ni se espantarán. Ninguna se perderá —oráculo del Señor—» (Jer. 23, 1-4).                                        .

«Me fue dirigida esta palabra del Señor: «Hijo de hombre, profetiza contra los pastores de Israel, profetiza y diles: “¡Pastores!, esto dice el Señor: ¡Ay de los pastores de Israel que se apacientan a sí mismos! ¿No deben los pastores apacentar las ovejas? Os coméis las partes mejores, os vestís con su lana; matáis las más gordas, pero no apacentáis el rebaño. No habéis robustecido a las débiles, ni curado a la enferma, ni vendado a la herida; no habéis recogido a la descarriada, ni buscado a la que se había perdido, sino que con fuerza y violencia las habéis dominado. Sin pastor, se dispersaron para ser devoradas por las fieras del campo. Se dispersó mi rebaño y anda errante por montes y altos cerros; por todos los rincones del país se dispersó mi rebaño y no hay quien lo siga ni lo busque. Por eso, pastores, escuchad la palabra del Señor: ¡por mi vida! —oráculo del Señor Dios—; porque mi rebaño ha sido expuesto al pillaje, y a ser devorado por las fieras del campo por falta de pastor; porque mis pastores no cuidaron mi rebaño, y se apacentaron a sí mismos pero no apacentaron mi rebaño, por eso, pastores, escuchad la palabra del Señor: Esto dice el Señor Dios: Me voy a enfrentar con los pastores: les reclamaré mi rebaño, dejarán de apacentar el rebaño, y ya no podrán apacentarse a sí mismos. Libraré mi rebaño de sus fauces, para que no les sirva de alimento”». (Ez. 34, 1-10).

Estos planteamientos a grandes rasgos que manan de la Escritura, deberían de estimular muy especialmente a todos los obispos y sacerdotes que en estos momentos rigen la Iglesia. Sin duda este gesto de arrebatar a los pastores del pueblo de Israel, se cumplió plenamente cuando Cristo instituyó su Iglesia, confiándola en este caso en manos de sus Apóstoles. Lo que ahora nos deberíamos de preguntar todos, si podría existir alguna posibilidad de que esto volviese a repetirse de alguna manera, pues en verdad debemos de reconocer que tenemos una gran necesidad de purificación en este aspecto.  «¡Ay del pastor inútil, que pierde las ovejas!, La espada le alcanzará, el brazo y hasta el ojo derecho;  se le secará totalmente el brazo,  y el ojo derecho se le cegará» (Zc. 11, 17).

Por último quisiera comunicar que tengo en mente un proyecto digital, que podría impulsar esta gran necesidad que tenemos de Renovar la Iglesia. No quisiera dar aquí y ahora demasiados detalles, porque tengo intención de proteger intelectualmente la idea, dejando claro que no tengo intención de sacar un beneficio económico, sino que evito de esta manera dar mayores detalles, para que ciertas personas con mala intención puedan impedir o poner ciertas barreras que puedan impulsarlo. Dios mediante, si alguien tuviese interés y pudiese parecerme digno de confianza, podría compartir con mucho gusto este proyecto.

Cuando se ceba a los gatos con pienso, pierden su instinto y dejan de cazar ratones. Si no se procura el control de estos intrusos haciendo estas limpiezas, después suceden enfermedades, epidemias, pestes, etc. Si este pequeño apostolado que hago molestase especialmente a los obispos y/o sacerdotes, es porque tienen una herida abierta que no debería de existir. Si realmente este servidor con sus torpes palabras fuese causa de escozor, doy gracias a Dios, porque es señal de que estoy siendo verdaderamente sal para la tierra (Mt. 5,13). Si verdaderamente tenéis amor a Cristo y a su Iglesia, podéis apoyarme de la manera que creáis más conveniente y si de alguna manera  tenéis recelo o no comprendéis estas necesidades por las que lucho, también os digo que lo que tengáis que hacer, hacedlo cuanto antes. Hasta ahora han sido muchos aquellos que me han ignorado o me han respondido con un silencio administrativo, aunque quizá desde este momento, es posible que comience a ser motivo para que tengan que preocuparse.                                                                                    .                                                          
Alégrense, preocúpense (Luis Guitarra) 

«No vence aquel que sabe más, sino quien se mueve más»

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 
 
 
 
 
 
 

La Ciencia de Dios
Don del Espíritu Santo

 


¡Guías ciegos, que coláis el mosquito y os tragáis el camello! (Mt. 23, 24)

Muchos buscan vida en otros lugares, pero no
terminan de ser conscientes de que el Universo en
su debido grado, también viene a ser otro ser vivo

 


Ellos también buscaron un Patrón Único, una pauta en el Universo que pudiese llegar a explicarlo todo

 

El cífrado más antiguo y a su vez
más novedoso de la creación
 

La Santa Cruz en el arco iris
 

El caos no es un caos, es un orden que hasta ahora no comprendíamos
 

El azar existe, pero no es la solución a todo, como erróneamente se cree.
 


Dimensión pedagógica y escatológica de este Misterio
en la creación de Dios

 

El hombre gris y el misterio
de la Cruz Orlada

Llega ya el día y la hora en el que el «monstruo» materia estallará con sus armas y se derrumbará ante la exacta verdad. ¡Cristo! - Ante su Santa «Cruz Orlada» y ante el bendecido amor. –Llega la hora del Sol!-

 


Nueva Generación de Adoradores Proféticos

hacia la plena manifestación de los hijos de Dios

combate escatológico

 

Misión de un apóstol de María

 

 
 
 
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