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La Santa Cruz como Modelo Matemático Universal
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De nuevo otro David contra otro Goliath

Autoridades del orden que abusan de sus
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La Santa Cruz y la radiación del Sol sobre la Tierra

 

 

 

 

 

La cruz y la radiación del Sol sobre la Tierra

 

Se tiene conocimiento que el concepto de la matemática, surge en la misma cuna que la filosofía, mecida por la mano de Pitágoras, con los pitagóricos y sus contemporáneos. Se puede decir al respecto que, se dieron a luz en aquellos momentos estas «criaturas mellizas», que tiempo atrás, de muchas maneras se fueron gestando, pero ¿cuando y como se concibieron en verdad estas «criaturas»?, es decir, ¿desde cuándo el hombre tuvo deseo por primera vez de querer contar y, a su vez, de poder conocer lo que apreciaba por los sentidos? Sin duda, como ya anticipamos, los sentidos, nuestros transductores, en un acto involuntario, de los muchos que tiene el cuerpo humano para el desarrollo de su actividad, comenzaron a alinearse o a ponerse en fase con el transductor genérico, es decir, con el medio, con la Naturaleza.                                   .
Cierto es que el momento del deseo que tuvo el hombre de querer contabilizar y de conocer, no podemos datarlo, aunque de saberlo, no tendría mucha importancia, lo que si podemos decir, por sentido común, por el simple ejercicio de la razón, que «la primera concepción» tuvo lugar por primera vez cuando el hombre se miró con admiración la maravilla de los diez dedos de sus manos, de los que tanto tenía necesidad, para el correcto desarrollo de todas sus labores de supervivencia y creatividad. Gracias a estas dos dimensiones tan profundas en la vida del hombre, comenzó a robustecerse nuestra dimensión vocacional y, con ello el deseo de avanzar en la búsqueda del conocimiento, que tiene su meta en la verdad.

         Esta orientación alineada y paralela entre la matemática y la filosofía, no surgió en aquel momento por casualidad a la par, pues ambas «criaturas», nacieron con el fin de poder conocer el medio exterior, por medio de las ciencias puras, así como el resto de las dimensiones interiores del hombre, por medio de las ciencias humanas. Así pues, estas dos disciplinas mellizas del saber, nacieron hermanas, para poder convivir y entenderse entre ellas, pudiendo reconocer que su origen común fue el conocimiento teológico, tal como demostraron los pitagóricos.

         No podemos ignorar el contexto de Pitágoras y de los pitagóricos; una secta con un fuerte tinte transcendente, con una consciencia plena y a su vez balbuciente de que todo lo que presenciaban por sus sentidos tenía una razón y un significado. Toda su actividad anterior al nacimiento de los conceptos de estas disciplinas del conocimiento, sin duda, estaban orientadas al mismo fin, es decir, a la búsqueda del Autor de estas disciplinas del saber. Ellos fueron las primeras comunidades cultas y religiosas que supieron la importancia capital que tenía el orden, hasta el punto de autoimponerse unas disciplinas y mandamientos, para una correcta convivencia y para poder hacer a su manera una ascesis, con el fin de comprender mejor el medio y tener una relación más estrecha con Dios.

         Sin duda, la Deidad nos hacia el regalo de la matemática y la filosofía, pero solo para que estuvieran al servicio exclusivo de la verdad. Esto fue para poder tener una mejor relación con Él, pero nunca para hacer uso de estas disciplinas como una herramienta privada fuera de estas finalidades, porque como hemos dicho, pierden el sentido de su objeto. Pierden su sentido haciéndose así herramientas torpes e ingratas al servicio de un «bien temporal» que como hemos comprobado, pronto se desvirtúan haciéndose así más y más complejas.

 

Cuando un vehículo transita entre la espesura de una densa niebla, las luces convencionales no solo dejan de ser útiles para llegar a un destino, sino que en ocasiones, llegan incluso a ser una molestia para la misma conducción, impidiendo así un mínimo de campo visual. En estas ocasiones, para aquellas personas que por prudencia instalaron un juego de luces antiniebla, para adaptarse a esta dificultad temporal, serán conscientes de la importancia que supone poder disponer de esta ventaja. Teniendo en cuenta esta experiencia en la circulación de un vehículo, podemos extrapolar el uso de las luces convencionales con el uso de nuestra razón, de nuestra limitada inteligencia humana, siendo a su vez las luces antiniebla las luces del Espíritu. Esto por medio de la fe nos abre camino ante la dificultad que nos causa el tiempo, que hace ver el pasado de una forma difusa, impidiendo por ejemplo, poder alcanzar uno de nuestros objetivos, que será llegar a tratar de conocer los primeros principios y primeras causas. Por ello, hemos hecho un primer salto en el tiempo, primeramente hacia los pitagóricos, para que desde este punto de referencia podamos tratar de hacer otro nuevo salto; hacia el Origen, hacia la Fuente.

 

No podemos estudiar la presente experiencia, en la cual una matriz de 5 x 5 posiciones alberga 24 valores que corresponden a los grados correspondientes a los meridianos terrestres, sin ser conscientes de que, ha pasado desapercibido que cada valor meridional corresponde con el resultado general del sumatorio en la matriz maestra, es decir, quince (15).

Se podría decir, que hasta hace unos años, esta matriz maestra o general, solo nos ha sido útil para poder entendernos o manejarnos con la tecnología, ya que todo sistema de adquisición de datos tiene integrada esta matriz o display numérico, sin darle mayor importancia de la que pudiese tener. Resulta algo más que anecdótico que, una disposición de números, que nos ha servido hasta el momento para poder entendernos con la máquina, con la tecnología, ahora pueda sernos útil de nuevo para entendernos con el Universo, en este caso, «para formularle algunas preguntas de carácter existencial».

Ahora, verdaderamente podemos ser conscientes de la importancia que posee esta matriz maestra, gracias al modelo matemático universal de la cruz, donde se agrupan todos los primeros números naturales, es decir, aquello que viene a representar realmente los fundamentos de las matemáticas. Por ello debemos de estar abiertos a poder aceptar que, esta matriz también custodia el misterio del Gran Matemático.

En la siguiente matriz 5 x 5 posiciones, donde se muestran los incrementos cada 15 grados de la radiación solar sobre la Tierra, van a representar de forma individual cada uno de los husos horarios. Así pues que, la matriz maestra viene a representar simbólicamente nuestro primer meridiano, del cual recibimos el conocimiento, la luz para poder medir y estudiar así nuestro entorno e incluso para poder conocer mejor nuestro interior, con el objetivo de poder estar en comunión con nuestro Origen, que es también nuestro Fin. Por ello se dice: «hágase la luz» (Gn 1: 3); que no viene a ser exclusivamente lo que primero imaginamos, que es la radiación natural de los astros, sino que se refiere más bien a este primer meridiano, el meridiano del conocimiento, que por correspondencia vendría a vincularse con el primer meridiano terrestre, que sumaría el vigésimo quinto meridiano (25), que vendría a ser el eje de rotación terrestre, es decir, el verdadero meridiano cero (0), el meridiano común a todos los demás. El número 25 viene a representar un cuarto (¼) de un círculo (+), que como sabemos, estas cuatro partes del círculo forman la Santa Cruz.

 

 


Fig. 14.
8 Almanaque náutico correspondiente al viernes 10-5-2002 (Grados del Sol)

 

 

Sol.

 

180

195

210

225

 

240

255

270

285

 

Tabla 14.1. Correspondencias de 0 a 7 h .

 

 

 

( V )   =   195 + 270  =  465

 

( H )   =   225 + 240  =  465

 

( D1  ) =  180 + 285  =  465

 

( D2  ) =  210 + 255  =  465

 

 

180

195

210

225

240

255

270

285

300

315

330

345

 

0

15

30

45

60

75

90

105

120

135

150

165

 

                                                                Tabla 14.2. Correspondencias de 0 a 23 h.

 

 

 

 

( V )   =   210 + 285 + 60 + 135  =    690

 

( H )   =   330 + 345 + 0 + 15      =    690

 

( D1  ) =  180 + 270 + 75 + 165  =    690

 

( D2  ) =  240 + 300 + 45 + 105  =    690

 

 

 

8 (Printing, 2002)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 
 
 
 
 
 
 

La Ciencia de Dios
Don del Espíritu Santo

 


¡Guías ciegos, que coláis el mosquito y os tragáis el camello! (Mt. 23, 24)

Muchos buscan vida en otros lugares, pero no
terminan de ser conscientes de que el Universo en
su debido grado, también viene a ser otro ser vivo

 


Ellos también buscaron un Patrón Único, una pauta en el Universo que pudiese llegar a explicarlo todo

 

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más novedoso de la creación
 

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El caos no es un caos, es un orden que hasta ahora no comprendíamos
 

El azar existe, pero no es la solución a todo, como erróneamente se cree.
 


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Llega ya el día y la hora en el que el «monstruo» materia estallará con sus armas y se derrumbará ante la exacta verdad. ¡Cristo! - Ante su Santa «Cruz Orlada» y ante el bendecido amor. –Llega la hora del Sol!-

 


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hacia la plena manifestación de los hijos de Dios

combate escatológico

 

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